América Latina enfrenta desafíos demográficos en un encuentro en Panamá

Representantes de América Latina y el Caribe se reunieron en Panamá con el objetivo de intercambiar experiencias y estrategias para abordar los retos demográficos, estructurales y climáticos que afectan a la región. Este encuentro busca fomentar la inclusión social de manera efectiva y sostenible, centrándose en la construcción de sistemas de protección social que identifiquen adecuadamente a las familias que requieren apoyo del Estado.

El Primer Encuentro de la Red de Registros Sociales, impulsado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial, se destacó como un espacio clave para el aprendizaje mutuo. Durante el evento, el ministro panameño de Desarrollo Social, Roberto Arosemena Cervantes, subrayó que modernizar los sistemas de información social representa no solo un desafío tecnológico, sino también una decisión institucional firme que Panamá ya ha adoptado.

Panamá está avanzando en el diseño de su nuevo Registro Social de Hogares, basado en la evolución del Registro Nacional de Beneficiarios (RENAB), creado en 2016. Este desarrollo se complementa con un intercambio técnico reciente con el Sistema Único de Beneficiarios de República Dominicana, donde Panamá compartió su experiencia y aprendió de países con trayectorias más consolidadas en el ámbito.

Además, Panamá se propuso como sede de la reunión preparatoria para la primera Cumbre Mundial de Financiamiento para la Primera Infancia de 2027, presentada en el encuentro "Investing Early, Building Futures" en la sede de Unicef en Nueva York. La ministra de Desarrollo Social, Beatriz Carles de Arango, enfatizó que invertir en la primera infancia es una decisión estratégica de desarrollo, especialmente en un contexto regional caracterizado por cambios demográficos.

La ministra destacó la urgencia de esta inversión, afirmando que perder el potencial de un solo niño es un lujo que no se puede permitir. Presentó las acciones que Panamá está implementando para fortalecer las políticas dirigidas a la primera infancia, incluyendo el fortalecimiento del marco normativo y la puesta en marcha del Plan Nacional de Implementación del Sistema de Garantías y Protección Integral de los Derechos de la Niñez y Adolescencia.

Asimismo, resaltó la importancia de democratizar las prácticas de crianza positiva mediante el uso de la tecnología, facilitando el acceso a hogares que anteriormente no contaban con el apoyo del Estado. Panamá se posiciona como un puente entre la evidencia y la acción, así como entre la voluntad política y el financiamiento necesario para hacer realidad estas iniciativas. La inversión en la primera infancia es considerada una de las decisiones más inteligentes y urgentes que se pueden tomar para el desarrollo de la región.