En negro y sin jefe: a qué se dedica y cuánto gana el sector de trabajadores que más crece en Argentina

Recientemente, se han dado a conocer datos del mercado laboral argentino que revelan una alarmante disminución en la proporción de trabajadores asalariados, que ha caído al 70.5% de la población ocupada, marcando el nivel más bajo desde 2020. Este descenso se enmarca dentro de un contexto más amplio de crecimiento del cuentapropismo informal, que ha aumentado en 317,000 personas en el último año, superando ya los 2 millones de individuos que optan por esta modalidad de trabajo como única opción viable ante la escasez de empleo formal.

La tendencia observada en el segundo trimestre de 2026 indica una caída histórica en el empleo asalariado, tanto en su forma formal como informal. Este fenómeno ha llevado a los especialistas a profundizar en el perfil de quienes se encuentran en esta situación, buscando entender las razones detrás de su elección de trabajar sin un jefe o un contrato formal.

El cuentapropismo ha alcanzado un 25.5% de la población ocupada, lo que representa un aumento de 1.8 puntos porcentuales en comparación con el año anterior. Este incremento, que equivale a aproximadamente 307,000 personas que han comenzado a trabajar por su cuenta, se aproxima a los niveles máximos registrados en 2020, cuando las restricciones sanitarias y la crisis económica obligaron a muchos a buscar alternativas laborales independientes.

Sin embargo, es crucial destacar que gran parte de este trabajo por cuenta propia se desarrolla en condiciones de informalidad. Entre el segundo trimestre de 2025 y el mismo período de 2026, el total de ocupados creció en 265,000 personas, pero los empleos informales aumentaron en 348,000, mientras que los empleos registrados disminuyeron en 83,000. Esto ha llevado a que la tasa de informalidad general alcance un 45%, el nivel más alto desde que se comenzó a medir esta variable.

Expertos en el tema rechazan la idea de que esta situación sea el resultado de una preferencia personal por parte de los trabajadores. En realidad, se trata de una respuesta a la falta de opciones viables en el mercado laboral. Santiago Poy, vicerrector del Centro de Investigación y Acción Social, señala que este fenómeno está más relacionado con la necesidad de generar ingresos que con el deseo de emprender. El cuentapropismo en este contexto se define como una respuesta a la falta de oportunidades, a diferencia del cuentapropismo “de oportunidad”, que suele estar asociado a la creación de empresas con potencial de crecimiento.

Claudio Caprarulo, de Analytica, subraya que la informalidad y el trabajo por cuenta propia no son elecciones sino necesidades, ya que los datos de ingresos evidencian que quienes trabajan en estas condiciones suelen recibir remuneraciones significativamente menores. Las disparidades en los ingresos son notorias, lo que resalta la urgencia de abordar esta problemática y buscar soluciones que permitan a los trabajadores acceder a empleos formales y dignos.