De Jalisco al Edomex: el estado donde las mujeres albañiles ganan más en México
La participación de las mujeres en el sector de la construcción sigue siendo limitada, pero se han registrado avances significativos en términos de salarios. Baja California Sur se destaca como el estado con el ingreso promedio más alto para las trabajadoras de apoyo en la construcción, alcanzando los $13,800 MX mensuales durante el primer trimestre de 2026.
Datos recientes indican que Nayarit y Baja California también se posicionan favorablemente en este ámbito, con promedios de $10,500 MX y $10,200 MX, respectivamente. Este contexto resalta la importancia de la actividad femenina en un sector donde su representación es apenas del 1.6% de la población empleada.
El Estado de México, Puebla y Veracruz son las entidades que concentran la mayor cantidad de trabajadores en el área de apoyo a la construcción, sumando más de 400,000 empleados en total. En particular, el Estado de México se destaca por tener la mayor fuerza laboral en albañilería y tareas afines, aunque esto no implica necesariamente que lideren en ingresos.
Es relevante señalar que, aunque algunos estados pueden tener una alta concentración de trabajadores, esto no se traduce automáticamente en salarios elevados para las mujeres en actividades de apoyo. La escolaridad promedio de las trabajadoras en este sector es de 9.55 años, superior a la de sus colegas masculinos, quienes promedian 8.05 años.
A pesar de la baja representación femenina en la construcción, las mujeres con una escolaridad de entre siete y nueve años han logrado un ingreso promedio de $8,110 MX. Sin embargo, la diferencia salarial en relación con los hombres con una mayor escolaridad, que alcanzan hasta $6,760 MX, plantea interrogantes sobre la equidad en el sector.
Es importante considerar que los datos sobre salarios, sexo y escolaridad deben interpretarse con cautela, ya que su precisión estadística es limitada. Estos resultados ofrecen una visión general sobre la situación actual, pero no deben ser tomados como conclusiones definitivas sobre la relación entre educación e ingresos en la construcción en México.
