El fascinante 'piso de recreo' de Alaska y Mario Vaquerizo en Madrid: 140 m² de creatividad y estilo
Mario Vaquerizo y Alaska han transformado una propiedad en el corazón de Madrid en un verdadero santuario de originalidad y eclecticismo. Conocida como la 'Casa rosa', esta residencia de 140 metros cuadrados refleja la personalidad vibrante de la pareja, donde el diseño kitsch se entrelaza con el barroco y piezas de pop-art. Desde su adquisición en 2013, han llevado a cabo una reforma integral, dotando al espacio de un carácter único. Este 'piso de recreo', también descrito como su 'salón de té y cócteles', se ha convertido en el escenario ideal para encuentros con amigos, celebraciones y la exhibición de sus colecciones de arte.
El interior de su hogar es una declaración audaz de estilo, donde el minimalismo no tiene cabida. La estética maximalista predomina, con una cuidadosa acumulación de elementos que dan vida a cada rincón. Las paredes de un vibrante color rosa dominan las áreas principales como el recibidor, el salón y el comedor, aportando un toque escenográfico que refleja su pasión por el teatro.
La técnica del color drenching, que inunda de rosa chicle paredes, molduras y estanterías, transforma el espacio en una casa de muñecas a escala real, alejándose de la frialdad de una vivienda convencional. La combinación del rosa con una moqueta de leopardo genera una energía excéntrica y rockera, en perfecta sintonía con las personalidades de sus propietarios. Esta elección de color se complementa con una decoración atrevida, que le otorga un aire de sofisticación y diversión.
Las estanterías repletas de muñecos y marcos dorados, junto a elementos que evocan el surrealismo y la sátira, crean una atmósfera que recuerda a un museo privado. A diferencia de las tendencias actuales que buscan la calma y el bienestar en el hogar, este espacio está diseñado para la celebración y la socialización.
En el dormitorio principal, la paleta de colores cambia a morados y lavandas, evocando solemnidad y un toque religioso, con rosarios decorando las paredes. Este espacio busca proporcionar un refugio del mundo exterior, combinando un estilo romántico y gótico glam. El cabecero, hecho a medida en madera con un tapizado de leopardo morado, se convierte en el centro de atención, mientras que la mesita bombée y la lámpara de cuentas de cristal completan la escena.
La casa también cuenta con dos baños, cada uno con su propia narrativa. Uno de ellos, completamente rojo, evoca un ambiente dramático y festivo, reflejando el espíritu transgresor de sus propietarios. El segundo baño, en su totalidad dedicado a Mario Vaquerizo, rinde homenaje a Elvis Presley, convirtiéndose en un espacio que captura la esencia del rock y la celebración.



