Quintana Roo se proyecta como el cuarto polo de producción audiovisual en Latinoamérica
Con el objetivo de posicionarse al nivel de destinos establecidos como Colombia y República Dominicana, la Comisión de Filmaciones de Quintana Roo ha delineado una estrategia a seguir hasta 2027. La comisionada fílmica, María Elisa Mercader, destacó la intención de consolidar al estado como uno de los cuatro destinos más relevantes en la industria audiovisual de América Latina.
La creación de la comisión es resultado de un esfuerzo conjunto con el Instituto de la Cultura y las Artes de Quintana Roo (ICA), orientado a regular y ordenar la actividad cinematográfica en la región. Mercader subrayó que anteriormente, los esfuerzos eran dispersos, lo que generaba confusión entre los productores. Ahora, el estado ofrece un marco legal claro que devuelve la confianza a los creadores para desarrollar proyectos de gran envergadura.
Para alcanzar esta meta ambiciosa, el organismo se enfoca en tres áreas clave: el orden operativo, la profesionalización técnica y la implementación de incentivos. Mercader afirmó que la intención es demostrar que en el sur de México existe infraestructura y personal capacitado para llevar a cabo producciones de alto nivel. En este sentido, se están llevando a cabo programas de capacitación y certificación para el talento local en áreas técnicas esenciales como tramoya, electricidad y asistencia de producción.
Simultáneamente, el gobierno estatal está diseñando un esquema de estímulos específicos para la industria audiovisual. La ejecutiva anticipó que se presentará una estructura de incentivos que complementará la ley de filmaciones, brindando así una ventaja competitiva frente a otras regiones.
La industria audiovisual se perfila como un motor económico fundamental para Quintana Roo. Mercader resaltó que su desarrollo puede mitigar los efectos de las temporadas turísticas atípicas, como las provocadas por el sargazo.
Cuando una producción se establece en la región, el impacto económico es inmediato: los hoteles se llenan, los servicios de transporte se saturan y la demanda de catering se dispara. En localidades como Chetumal, ya se han registrado producciones que ocupan múltiples hoteles simultáneamente y requieren servicios adicionales de ciudades cercanas. La meta es que los vuelos que lleguen a Cancún también transporten a los equipos de producción, maximizando así los beneficios para la economía local.



