Lady Gaga, Lena Dunham y la gestación subrogada: ¿Por qué no está causando un escándalo en Estados Unidos?
La maternidad entre celebridades ha generado un interés notable, aunque la práctica de la gestación subrogada sigue siendo un tema polémico en diversas partes del mundo, especialmente en Europa, donde es considerada explotadora y se encuentra prohibida en muchos países. Recientemente, tres figuras prominentes se convirtieron en madres casi simultáneamente, cada una utilizando diferentes métodos: una adoptó y dos recurrieron a la gestación subrogada. A pesar de sus distintas historias, todas recibieron cálidas felicitaciones, lo que plantea la pregunta: ¿son realmente equivalentes sus experiencias?
El 12 de septiembre, la cantante Lady Gaga anunció su maternidad mediante fotografías de paparazzi, revelando que su primer hijo nació a través de una madre sustituta. Poco después, Lena Dunham compartió su experiencia en un artículo, confirmando que también se había convertido en madre a través de la gestación subrogada. Al día siguiente, Millie Bobby Brown, conocida por su papel en "Stranger Things", anunció la adopción de su segundo hijo. En su publicación de Instagram, deshabilitó los comentarios, lo que podría indicar un temor a posibles críticas.
Sin embargo, la atención pública podría haber estado más centrada en la juventud de Brown, quien tiene solo 22 años, que en la elección del método de maternidad. La adopción de Brown y el uso de la gestación subrogada por parte de Gaga y Dunham no generaron un debate significativo sobre las diferencias entre estos enfoques. Mientras que la gestación subrogada es legal y común en Estados Unidos, en países como España se considera ilegal y ha sido clasificada como una forma de violencia contra las mujeres desde 2022. En Europa, la gestación subrogada comercial no es legal, y la altruista solo se permite en algunos países como Grecia, Chipre y Portugal.
El enfoque en Estados Unidos contrasta marcadamente con la postura más restrictiva adoptada en Europa. Esta diferencia se puede atribuir a una mayor aceptación del mercado y el capitalismo en la cultura estadounidense, según expertos en salud pública y bioética. Lady Gaga, quien ha expresado su deseo de ser madre durante años, ha cumplido su anhelo de manera discreta, sin ofrecer muchas explicaciones, lo que refleja una falta de presión social para justificar su elección.
El caso de Dunham es más complejo. Como feminista que ha enfrentado problemas de salud reproductiva, ha sido una voz influyente en su generación. Sin embargo, sus opiniones sobre la gestación subrogada son contradictorias, dado que figuras como Gloria Steinem, a quien admiraba, se opusieron a esta práctica. Steinem argumentó que la legalización de la gestación subrogada comercial podría poner en peligro a las mujeres en situaciones económicas vulnerables, convirtiéndolas en "vasijas comercializadas".
A pesar de las críticas que han surgido en torno a los métodos de maternidad de Dunham y Gaga, la sociedad estadounidense parece haber adoptado una postura más permisiva, lo que plantea interrogantes sobre la evolución de la percepción de la gestación subrogada en el contexto actual.
