McDonald’s experimenta con inteligencia artificial para definir precios de hamburguesas

McDonald’s está implementando inteligencia artificial para optimizar la fijación de precios en sus menús, tanto en Estados Unidos como en algunos mercados internacionales. Este sistema analiza millones de transacciones para determinar el precio óptimo de cada producto en cada restaurante, considerando factores como el comportamiento de compra, la competencia local y la disposición de los consumidores a pagar.

Este enfoque marca un avance significativo en la personalización algorítmica, ya que se traduce en una experiencia de compra tangible para el consumidor. Mientras que una recomendación de contenido puede pasar desapercibida, una diferencia en el precio de una hamburguesa entre dos sucursales cercanas se convierte en un aspecto visible y relevante de la experiencia de compra.

De acuerdo con un estudio reciente, el 72% de las empresas ya utiliza inteligencia artificial en procesos de fijación de precios, aunque su aplicación tiende a ser básica. En el caso de McDonald’s, el sistema no solo evalúa las ventas de una tienda, sino que busca identificar cuánto está dispuesto a pagar un cliente en una zona específica. Las herramientas proporcionan recomendaciones personalizadas a los franquiciados y clasifican la sensibilidad de cada restaurante frente al precio.

Esta plataforma también utiliza información pública sobre los precios de competidores, obtenida de sus menús digitales. Las diferencias de precios pueden ser notables, incluso entre establecimientos cercanos. Por ejemplo, se observó que un Big Mac tenía un precio de 5.69 dólares en un restaurante en Fresno, California, mientras que otro establecimiento a solo dos millas ofrecía el mismo producto a 6.89 dólares, lo que representa una diferencia del 21%.

La tecnología detrás de este sistema no se limita a calcular costos, sino que su valor radica en encontrar el equilibrio entre precio, demanda y volumen de ventas para maximizar el rendimiento de cada establecimiento. Un estudio de la Reserva Federal de San Francisco indica que la proporción de empleos relacionados con la fijación de precios que requieren habilidades en inteligencia artificial ha aumentado del 0.12% en 2010 al 3% en 2025.

Este enfoque permite a las empresas no solo considerar el costo de producción de un producto y los precios de la competencia, sino también estimar cuánto está dispuesto a pagar un mercado específico. Así, el precio deja de ser completamente uniforme, marcando una transformación en el marketing de restaurantes. La personalización ahora se extiende más allá de recomendaciones y cupones, llegando incluso a la variabilidad en los precios.

La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos ha comenzado a prestar atención a esta tendencia. En enero de 2025, se publicaron los resultados iniciales de una investigación sobre precios personalizados, revelando que los intermediarios tecnológicos pueden utilizar datos como ubicación, comportamiento de navegación, historial de compras y características del consumidor para establecer precios o promociones diferenciadas. En agosto de 2026, la agencia reiteró su interés al solicitar comentarios sobre propuestas relacionadas con la fijación de precios.