Iñaki Fernández: “Con 20 años gané mi primer millón de pesetas y me picó el veneno del entretenimiento”

El empresario vasco Iñaki Fernández encuentra su inspiración en la adrenalina y desconecta de su intensa vida profesional cocinando arroces y pescados a la brasa. Reconoce que uno de sus mayores retos es aprender a disfrutar más de sus éxitos.

A los 20 años, Iñaki decidió demostrar su talento como DJ, pero al no recibir ofertas, optó por organizar su propio evento. Esta decisión marcó el inicio de una exitosa carrera en el mundo del entretenimiento, caracterizada por su constante búsqueda de nuevas ideas. Junto a su hermano Gorka, fundó LetsGo, una productora que lleva musicales y experiencias inmersivas a diversos países, incluyendo México. Entre sus proyectos más destacados se encuentran colaboraciones con Tim Burton y producciones reconocidas como The Hole, El fantasma de la ópera y La familia Addams, que recientemente se presentó en Madrid. Además, el 1 de octubre lanzará mundialmente su próximo gran proyecto, The Island of Neverland, y está detrás de populares locales nocturnos en la capital española.

En una conversación reciente, Iñaki compartió su enfoque sobre el equilibrio entre trabajo y vida personal. Se escapa a una casita cerca de la Sierra de Gredos, donde disfruta de actividades al aire libre como navegar, hacer surf y jugar golf. Este espacio le permite reflexionar sobre su carrera y mantenerse conectado con su trabajo a través del teletrabajo, sin perder la perspectiva que ofrece un entorno más tranquilo.

Su pasión por el espectáculo nació en la universidad, donde, motivado por su amor por la música, decidió organizar un evento en una playa de Bilbao. Con una campaña de marketing efectiva, logró atraer a 4,000 personas a un evento pensado para 500, lo que le permitió ganar su primer millón de pesetas, un momento que lo marcó profundamente.

Iñaki describe el entretenimiento como un “veneno” que lo atrapó, llevando a una decisión firme de convertirse en empresario y promotor. Desde joven, estuvo expuesto al mundo del entretenimiento gracias a sus padres y amigos de la familia, lo que fomentó su creatividad y espíritu emprendedor. Con el apoyo de su hermano, ha podido estructurar y llevar a cabo sus ideas, convirtiendo sueños en realidades.

Reflexionando sobre el éxito, Iñaki enfatiza la importancia de creer en las propias ideas y darles la estructura necesaria para materializarlas. Asegura que la suerte no es más que un resultado de la perseverancia y el esfuerzo constante. Su experiencia en 2009, cuando un proyecto exitoso lo llevó a la ruina, le enseñó que el camino del éxito está lleno de lecciones valiosas y que cada desafío es una oportunidad para aprender y crecer.