El enfrentamiento de Germán Martitegui con La Negra Vernaci en el debut de MasterChef Celebrity: “Esto no es una radio”

El estreno de MasterChef Celebrity dio lugar a un intenso intercambio entre Elizabeth “La Negra” Vernaci y la China Ansa, quienes se vieron forzadas a colaborar en la primera prueba grupal del programa. Desde el inicio, quedó claro que la dinámica en la cocina no sería fácil, especialmente tras el sorteo de parejas que las unió en esta competencia.

El desafío consistía en preparar un platillo con la consigna de “merluza galáctica”, según lo indicó Martitegui al presentar la prueba. La tensión se hizo palpable cuando Wanda Nara, al solicitar que quienes compartían el pin Galaxia levantaran la mano, confirmó que Vernaci y Ansa serían pareja. La reacción inmediata de Vernaci fue contundente: “Yo con vos no quiero preparar nada”, sorprendiendo tanto al jurado como a su compañera, quien cuestionó el origen de esa tensión. “¿Pero se conocen de algún lado? ¿Por qué están así?”, indagó Nara, a lo que Vernaci, con humor, respondió: “De recién, pero ya no”, mientras Ansa añadía, “ya no nos bancamos”.

Este intercambio no fue casual. Antes de comenzar a cocinar, Vernaci había compartido con Wanda sus temores respecto a la exigencia del certamen. “Tengo miedo de mí, de perder el humor por la obsesión”, había expresado, enfatizando lo desafiante que resultaba para ella exponerse en un entorno desconocido. “Es un desafío porque ponerme en un lugar que no conozco puede sacar lo mejor o lo peor de mí”, reiteró en entrevistas previas al inicio de la grabación.

La incomodidad de Vernaci se intensificó al anunciarse la dinámica en duplas. “Yo quiero irme, no es lo que yo esperaba, ya me puse de mal humor”, manifestó ante la cámara, mostrando su disconformidad con el formato de la primera prueba. La situación escaló cuando Maru Botana preguntó si estaban listos para comenzar, y todos respondieron afirmativamente, excepto Vernaci, quien permaneció en silencio, apoyada en la mesada. “No estoy lista, ¿por qué tenemos que hacerlo?”, cuestionó.

Durante la cocción, la relación entre ambas participantes mostró matices. Ansa admitió que le había dado libertad a su compañera para tomar decisiones sobre el platillo, un gesto que Vernaci relativizó con ironía: “¿Cómo no me vas a dar libertad? ¿Qué sos, mi marido?”, en un intercambio que combinó tensión inicial con momentos de complicidad. Damián Betular intervino para asesorarlas sobre la técnica de cocción de la merluza y la preparación de la salsa, así como las guarniciones, que incluían un puré de zanahoria y otro de espinaca.

A pesar de los desacuerdos, la dupla logró avanzar en la elaboración del platillo. Ambas coincidieron en que exponer la tensión desde el inicio ayudó a liberar el clima de trabajo. “No, venimos bien porque nos superorganizamos”, planteó Vernaci al final de la prueba, mientras Ansa, entre risas, señalaba que en el fondo no lograban ponerse de acuerdo en nada.

Al concluir la primera gala, Vernaci y Ansa se posicionaron entre los mejores platos, demostrando que, a pesar de las dificultades iniciales, la colaboración puede superar los retos más inesperados.