Uruguay ha iniciado la Expo Prado, una de sus ferias más tradicionales, resaltando el éxito del sector ganadero, especialmente en la exportación de carne bovina, que ha dominado el mercado en gran parte del año. Este evento no solo muestra la relevancia de la ganadería, sino también las dificultades que enfrenta el país en otros aspectos agropecuarios. La feria, que es un escaparate de la diversidad agrícola de Uruguay, ha tenido que prescindir de las aves debido a restricciones sanitarias impuestas por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca tras la detección de Influenza Aviar en la provincia de Colonia. Esta medida refleja los desafíos que enfrenta la industria en términos de bioseguridad. Rafael Ferber, presidente de la Asociación Rural del Uruguay, ha señalado que aunque el sector ganadero está en una fase favorable, con precios atractivos en el mercado internacional, la agricultura enfrenta retos significativos debido a las predicciones meteorológicas relacionadas con el fenómeno de El Niño. Esta situación genera un panorama variado en el ámbito agropecuario, donde el optimismo del sector ganadero contrasta con las preocupaciones agrícolas. De acuerdo con Ferber, el 80% de las exportaciones uruguayas corresponden a productos agropecuarios, lo que evidencia la dependencia del país de este sector. Sin embargo, también subraya la dificultad de diversificar y añadir valor a las exportaciones debido a la intensa competencia global. A pesar de contar con ventajas como un clima favorable y profesionales capacitados, Uruguay enfrenta el reto de expandir sus capacidades más allá de la producción primaria hacia procesos industriales que incrementen el valor agregado.