Panorama del tipo de cambio peso-dólar en México se enfrenta a dinámicas macroeconómicas complejas. Volatilidad controlada actualmente en 2.65% contrasta con el promedio histórico de 7.32%, pero la trayectoria de la moneda dependerá de múltiples variables en los próximos meses.

Tres factores clave influirán en el tipo de cambio: el impulso del nearshoring como fuente de divisas, la renegociación del T-MEC y las políticas monetarias de la Reserva Federal de Estados Unidos. Se prevé que una flexibilización de tasas por la Fed hacia 2025 y 2026 podría debilitar el dólar, presionando a la baja el tipo de cambio. Simultáneamente, la entrada de capital extranjero por el nearshoring y eventos como el Mundial de Fútbol 2026 podría fortalecer el peso.

Proyecciones sugieren que el tipo de cambio podría cerrar 2026 entre $19.30 y $20.50 por dólar. La Secretaría de Hacienda estima $19.70, mientras que Banorte proyecta $19.30; analistas del Banco de México anticipan entre $20.00 y $20.50. Esto implicaría una depreciación del peso de entre 13% y 20% respecto a los niveles actuales, pero dentro del rango histórico de la última década. Este escenario se alinea con proyecciones de crecimiento del PIB de entre 1.15% y 1.4%, reflejando una recuperación gradual tras un periodo de menor dinamismo económico. La posición del peso como la moneda más transaccionada en América Latina y su historia como la primera en adoptar el símbolo $ subraya su importancia en la estabilidad macroeconómica y la confianza inversora en México.