El peso mexicano toma un respiro, pero se encamina a siete semanas de pérdidas

Durante la mañana de este viernes, el peso mexicano mostró una ligera apreciación, cotizándose en 18.6680 pesos por dólar alrededor de las 8:34 horas, tiempo del centro de México. Esta recuperación se da tras una sesión nocturna en la que el tipo de cambio osciló entre 18.69 y 18.81 pesos.

A pesar de este avance, se prevé que la moneda mexicana registre su séptima semana consecutiva de pérdidas, afectada por el riesgo geopolítico y la creciente aversión global al riesgo. Además, se ha observado un aumento en los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense, con la tasa a 10 años rondando el 4.99%. Las expectativas apuntan a que la Reserva Federal mantendrá sin cambios su tasa de interés en la reunión programada para la próxima semana.

En el ámbito bursátil, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) también enfrentó retrocesos. En la apertura de mercados, el índice Dow Jones lideró las pérdidas en Wall Street, cayendo un 1.44% hasta los 52,107.37 puntos. El S&P 500 descendió un 0.59%, ubicándose en 7,618.38 puntos, mientras que el Nasdaq 100 mostró un comportamiento diferente, con una leve ganancia del 0.12%, alcanzando 28,994.52 unidades. Sin embargo, el mercado continúa bajo presión tras las ventas del jueves, impulsadas por nuevas inquietudes sobre las valuaciones de las empresas vinculadas con la inteligencia artificial.

En México, el índice S&P/BMV IPC retrocedió un 0.37%, situándose en 69,629.06 puntos, lo que representa una pérdida de 260.67 unidades en comparación con el cierre anterior.

En el sector energético, el crudo estadounidense WTI avanzó un 3.03%, alcanzando los 102.48 dólares por barril, mientras que el Brent, referencia internacional, ganó un 2.70%, cotizando a 116.22 dólares, acercándose a los máximos registrados durante el conflicto entre Irán y Estados Unidos, que comenzó en febrero.

El aumento en los precios de la energía añade presión a las perspectivas de inflación y a las expectativas sobre las tasas de interés, en un contexto donde los inversionistas también están evaluando la volatilidad de las grandes empresas tecnológicas. En el mercado energético, destaca el envío de un cargamento de diésel ruso hacia Estados Unidos, resultado de un acuerdo entre Moscú y Washington. El petrolero Agioi Fanendes salió del puerto ruso de Primorsk con unas 40,000 toneladas de combustible, con destino a Nueva York, según información de seguimiento marítimo.