Intervención de un año en el Hospital Departamental de San Andrés por deficiencias en atención y falta de medicamentos

La Superintendencia Nacional de Salud (Supersalud) ha determinado la intervención forzosa del Hospital Departamental de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, por un periodo de un año. Esta acción responde a una serie de incumplimientos documentados desde 2022 en los planes de mejoramiento del hospital, que atiende a más de 60,000 usuarios.

La intervención se justifica por las fallas en la atención a los pacientes, los riesgos asociados a su salud y las deficiencias tanto administrativas como financieras que afectan la calidad de los servicios ofrecidos. Durante las inspecciones realizadas entre el 29 de septiembre y el 2 de octubre, se identificaron limitaciones significativas en la capacidad de respuesta del centro hospitalario, ya que de los 59 servicios habilitados, 13 no estaban siendo prestados. Además, el hospital no garantizaba de manera continua varias especialidades médicas esenciales, como cardiología pediátrica, oncología, reumatología y neumología.

Los hallazgos revelaron que el hospital solo contaba con un cirujano general para atender múltiples servicios simultáneamente, lo que limita su capacidad para responder a las necesidades asistenciales de la población. También se registraron pacientes en lista de espera quirúrgica con tiempos de espera que superan el año, así como 3,676 estudios de radiología pendientes de lectura.

La infraestructura del hospital presenta un deterioro notable, junto con deficiencias estructurales y operativas que comprometen la atención adecuada. Las inspecciones también pusieron de manifiesto fallas en la implementación de protocolos de bioseguridad, lo que incrementa el riesgo de infecciones y pone en peligro la seguridad de los pacientes.

En cuanto al suministro de medicamentos, se constató la falta de insumos esenciales y la ausencia de un control adecuado sobre el inventario, la dispensación y el almacenamiento. Esta situación agrava aún más los riesgos para la seguridad de los pacientes. Además, se informó que, a pesar de haber recibido un anticipo del 50% para la adquisición de una máquina para el tratamiento de residuos biológicos, esta no ha sido entregada debido a que el hospital no ha realizado las adecuaciones necesarias para su instalación.

Desde el punto de vista financiero, la Superintendencia Nacional de Salud ha detectado problemas de sostenibilidad y falta de confiabilidad en la información financiera del hospital, lo que dificulta la evaluación precisa de su situación económica actual. Esta intervención se presenta como una medida necesaria para asegurar la calidad y seguridad en la atención de los pacientes en el Hospital Departamental de San Andrés.