México logrará reducir aranceles al acero y autos en semanas o meses, asegura Ebrard
El secretario de Relaciones Exteriores de México ha afirmado que la negociación de los aranceles sobre el acero y los vehículos es una prioridad en la relación comercial con Estados Unidos. Aunque no se ha llegado a un acuerdo definitivo ni se ha establecido una fecha específica o una tasa objetivo para el acero, el funcionario expresó su confianza en que se logrará una reducción en un plazo de semanas o meses.
Ebrard destacó que se trata de medidas generales que involucran diferentes tipos de aranceles, y subrayó que el enfoque continúa siendo la búsqueda de una solución favorable para ambas naciones. Sin embargo, el contexto actual de las negociaciones presenta desafíos, ya que se ha informado que la oposición del secretario de Comercio estadounidense ha complicado el avance hacia un acuerdo. A pesar de esto, funcionarios de ambos países han sostenido que el diálogo sigue en curso y han rechazado la idea de un estancamiento en las conversaciones.
El secretario de Relaciones Exteriores también se refirió a la resistencia de su contraparte estadounidense a realizar recortes significativos en los aranceles del 25% sobre automóviles y del 50% sobre acero y aluminio. Ebrard, al ser consultado sobre esta situación, enfatizó que no ha recibido una oposición directa de Lutnick respecto a la reducción de los aranceles contemplados en la sección 232. En su opinión, la comunicación entre ambos funcionarios es fluida y su última reunión se llevó a cabo durante el G20 en Carolina del Norte.
Ante los retos que se presentan, Ebrard resumió la estrategia mexicana con un enfoque de perseverancia y convicción. Aseguró que las conversaciones no se han interrumpido y se llevan a cabo de manera continua.
En el ámbito de la industria automotriz, el secretario explicó que México busca alinear su arancel al 15% que Estados Unidos aplica a los vehículos provenientes de Corea del Sur, además de establecer un mecanismo de descuentos basado en el contenido productivo. Ebrard argumentó que es fundamental que se evalúen los acuerdos comerciales como un sistema, ya que conceder a Corea del Sur una tasa del 15% sin reglas de origen otorga una ventaja competitiva a su producción frente a la instalada en México.
Esta diferencia en los aranceles también repercute en los fabricantes estadounidenses que operan en diversos países. Ebrard citó el caso de General Motors, que tiene plantas en Corea del Sur, México y Estados Unidos, y advirtió que la falta de alineación en los aranceles podría perjudicar tanto a las marcas americanas como a México.



