Cómo crean destino Hyatt, Castilla Termal y AR Hotels & Resorts
Las cadenas hoteleras desempeñan un papel crucial en la creación de destinos turísticos, ya sea a través de la construcción de grandes resorts, la recuperación de edificios emblemáticos en lugares poco conocidos o la diversificación de su oferta para atraer a diferentes perfiles de viajeros. En una reciente mesa redonda titulada "Los destinos del mañana", representantes de Hyatt, Castilla Termal Hoteles y AR Hotels & Resorts discutieron sobre las oportunidades de crecimiento y las características que definen a los destinos exitosos.
La capacidad de un establecimiento para desarrollar un destino fue un tema central en la conversación. María Zarraluqui, vicepresidenta global de Expansión y Relaciones con propietarios de Inclusive Collection de Hyatt para Europa, África y Oriente Medio, destacó cómo la cadena ha logrado abrir destinos en todo el mundo mediante resorts de gran capacidad, asegurando que el reconocimiento de la marca internacional es clave para este proceso. Sin embargo, enfatizó que es fundamental canalizar adecuadamente la demanda para captar valor y llevar a esos destinos al siguiente nivel.
Roberto García, presidente de Castilla Termal, expuso que crear un destino implica ofrecer razones para visitar lugares que no están en el mapa turístico tradicional. Su enfoque combina balnearios, patrimonio y actividades que permiten a los visitantes disfrutar del entorno. García subrayó la importancia de ofrecer experiencias que trasciendan el simple alojamiento y generen recuerdos que fomenten el regreso de los clientes.
Un ejemplo significativo es Peñaranda de Duero, un pequeño pueblo donde Castilla Termal ha inaugurado su sexto hotel, el histórico Palacio de Avellaneda, generando 80 empleos directos. Esta inversión transforma un enclave con atractivos propios, aún no explotados turísticamente, en un destino atractivo.
Juan José Calvo, responsable de Estrategia y Expansión de AR Hotels & Resorts, propuso un modelo intermedio que combina diferentes segmentos y motivaciones de viaje. Su enfoque busca establecer propiedades que satisfagan diversas necesidades a lo largo del año, priorizando una rentabilidad sostenible y menos vulnerable a fluctuaciones geopolíticas. La conectividad, la gastronomía y la singularidad de cada lugar son elementos clave en su propuesta.
En cuanto a nichos de mercado con potencial, los expertos coincidieron en que el bienestar representa una gran oportunidad. García mencionó la evolución de los tratamientos de salud hacia un enfoque integral que incluya longevidad, programas detox, belleza y experiencias gastronómicas de calidad, todo ello en un entorno natural que favorezca la convivencia con la comunidad local. Este enfoque identifica oportunidades para parejas, eventos, viajes de negocios y clientes que viajan con mascotas.
Calvo enfatizó que el bienestar depende del propósito del viaje. En el caso de los segmentos deportivos, por ejemplo, es esencial adaptar la gastronomía y garantizar el descanso, que es fundamental para el bienestar. Zarraluqui, por su parte, vinculó el concepto de bienestar a la eliminación de preocupaciones innecesarias durante la estancia, buscando reducir el estrés de las decisiones y facilitar experiencias gastronómicas y locales que conecten el interior del hotel con su entorno.
Para Zarraluqui, un destino exitoso debe ofrecer "una experiencia amigable 360", desde la llegada al aeropuerto hasta la interacción con la cultura y la comunidad local. Considera vital que la población esté satisfecha e integrada en los beneficios que el turismo puede aportar.



