La empresa franquiciante de Pickleball, The Picklr, ha solicitado la protección por bancarrota del Capítulo 11 debido a garantías de arrendamiento de franquicias.

Jorge Barragán, fundador y CEO de la compañía, ha reconocido que la empresa asumió el rol de garante para los pagos de arrendamiento que abarcan aproximadamente 40 ubicaciones de franquicias. Este compromiso financiero se ha vuelto insostenible para la estructura corporativa de The Picklr. Barragán ha admitido que "desafortunadamente, firmamos demasiadas garantías corporativas que recayeron en la empresa matriz. Y eso es responsabilidad nuestra. Lo asumo". La compañía ha indicado que su intención es utilizar el proceso de quiebra como una oportunidad para renegociar los contratos de arrendamiento con los arrendadores.

Esta situación resalta la importancia de una gestión financiera prudente en el ámbito de las franquicias, especialmente en un mercado en crecimiento como el del pickleball en México. La capacidad de adaptarse a las condiciones del mercado y de reestructurar obligaciones contractuales puede ser crucial para la supervivencia y el éxito de una empresa en este sector.