El ICO emite bonos sociales por 500 millones destinados a proyectos empresariales de alto impacto social. El Instituto de Crédito Oficial (ICO) ha llevado a cabo la emisión de su decimotercer bono social, por un total de 500 millones de euros a cinco años, con el objetivo de financiar proyectos empresariales que generen un impacto social positivo. Esta transacción ha atraído una notable demanda de inversores internacionales, quienes han presentado solicitudes que superan los 1,200 millones de euros, lo que representa 2.4 veces el volumen emitido. La sobresuscripción ha permitido al ICO mejorar las condiciones de financiación, reduciendo el diferencial sobre la referencia del Tesoro a 6 puntos básicos, en comparación con los 9 puntos inicialmente previstos. Este ajuste proporciona condiciones más favorables para los proyectos que se financiarán. De acuerdo con el libro de órdenes, el 81% de los bonos ha sido adquirido por inversores internacionales, destacando que el 24% de ellos proviene de cuentas que cumplen con criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG). Esta tendencia refleja la creciente confianza de los inversores en la economía española y en el ICO como emisor de bonos sociales, destinados a financiar iniciativas en sectores clave como la sanidad, la educación, la vivienda y la seguridad alimentaria, al tiempo que se protege la cohesión económica y territorial del país. Los bancos encargados de la colocación de estos bonos incluyen a Bank of America, Crédit Agricole (CACIB), Citi y Banco Santander, con Helaba y Natixis actuando como co-líderes. El bono ofrece un rendimiento del 3.65%. En términos de distribución geográfica, los inversores provienen principalmente de Asia y Oriente Próximo (24%), España (19%) y Alemania (15%), aunque también se han registrado participaciones de Francia, Reino Unido, Países Bajos, Bélgica y Luxemburgo, entre otros. Con esta emisión de 500 millones de euros, el ICO ha superado los 6,500 millones de euros en deuda social desde 2015, alcanzando un hito significativo al acumular un total de 10,550 millones de euros en bonos sostenibles emitidos. Este desarrollo subraya el compromiso del ICO con la financiación de proyectos que no solo benefician a la economía, sino que también contribuyen al bienestar social en España y, por extensión, en el contexto de América Latina.