Transformar la manera en que se consume un snack implica un enfoque innovador que va más allá de simplemente sustituir ingredientes. LOOVIES ha asumido el desafío de desarrollar un producto que conserve el sabor, la textura y la experiencia de una botana tradicional, pero con una composición radicalmente diferente.

Así nace LOOVIES STYX, un snack elaborado a partir de 14 vegetales y una fruta, cuyo desarrollo requirió cuatro años y 326 iteraciones. Esta iniciativa surgió de la necesidad de cuestionar la relación que las personas establecen desde la infancia con los alimentos asociados al antojo y la recompensa.

La propuesta de LOOVIES no busca que el consumidor renuncie a disfrutar de un snack, sino que transforme lo que ocurre en ese momento de consumo. LOOVIES STYX se elabora con alrededor de 150 gramos de vegetales y fruta para obtener una porción de 22 gramos tras el proceso de deshidratación. Más del 93% de su composición proviene de estos ingredientes naturales, mientras que el resto corresponde a fibras vegetales. Esta formulación se aleja de la estructura tradicional de la categoría, evitando el uso de harinas, aceites y azúcares añadidos.

El reto para LOOVIES no fue simplemente eliminar ingredientes de un snack convencional, sino construir uno completamente nuevo desde una base diferente. "Es tan importante lo que tiene como lo que no tiene", enfatiza el CEO de la compañía.

La propuesta también incorpora un componente tecnológico. LOOVIES ha desarrollado NutrionIQ, una plataforma que combina ciencia de alimentos, inteligencia artificial y tecnología de procesamiento para optimizar tanto la formulación como el proceso de producción.

El desarrollo de STYX no fue un camino sencillo. Se reunió un equipo de especialistas de México, Canadá, España y Suiza para resolver el desafío de convertir una mezcla de vegetales y fruta en un producto crujiente, sin recurrir a los métodos tradicionales. La clave fue la tecnología REV, que permite realizar una deshidratación bajo vacío. Sin embargo, contar con esta tecnología no resolvía por sí solo el desafío.

LOOVIES tuvo que ajustar variables como presión, temperatura y tiempo, además de utilizar inteligencia artificial para modelar diferentes escenarios. Este proceso también generó una fórmula y un método de preparación únicos, que actualmente están en proceso de patente.

El escalamiento industrial representó otro reto, ya que la infraestructura existente no se adaptaba a sus necesidades, lo que llevó a la compañía a desarrollar su propia operación de maquila desde cero. "El producto que existe hoy no salió de una gran idea inicial. Salió de cuatro años de equivocarnos, aprender y volver a intentar hasta que las piezas empezaron a funcionar juntas", comenta el fundador de LOOVIES.

El consumidor desempeñó un papel crucial en el desarrollo del producto, proporcionando retroalimentación que permitió afinar los detalles y a...