Fernando Alonso enfrenta una situación complicada tras finalizar en el decimoséptimo lugar durante la jornada de entrenamientos libres para el Gran Premio de España. Un problema técnico relacionado con el embrague de su monoplaza surgió mientras ensayaba salidas al término de la primera sesión, lo que afectó el desarrollo del programa de pruebas. Este contratiempo resultó en una falta de sincronización entre las tandas largas y cortas en la segunda sesión de entrenamientos.
El piloto de 45 años, con 32 victorias en su carrera, incluyendo dos en el Gran Premio de España, reconoció que el día estuvo marcado por el tráfico en la pista, lo que complicó aún más el desempeño del equipo. Sin embargo, se mostró optimista respecto a la calificación, confiando en que podrán mejorar su rendimiento. Destacó la importancia de la temperatura de los neumáticos y el estado de carga de la batería al final de cada vuelta, así como la influencia del estilo de conducción en las últimas curvas sobre el rendimiento del monoplaza.
En cuanto a la nueva pista diseñada en el entorno de IFEMA, Alonso advirtió que será complicado adelantar, lo que hace que la calificación adquiera aún más relevancia. Enfatizó la necesidad de mantener la concentración y aprovechar cualquier oportunidad durante la carrera, subrayando que, a pesar del resultado en la calificación, todavía hay esperanza para el domingo si se ejecuta una carrera perfecta.


