Estafadores han sofisticado sus métodos en el sector turístico, utilizando tecnologías modernas para engañar a los viajeros a través de sitios web falsificados y notificaciones falsas de vuelos. El incremento de estos fraudes ha encendido alertas en agencias gubernamentales, que advierten sobre el creciente peligro que enfrentan los consumidores al planificar sus viajes.

Pérdidas significativas han sido reportadas por consumidores víctimas de suplantación de identidad, especialmente en el ámbito de los viajes. Los delincuentes explotan la expectativa natural de recibir comunicaciones de aerolíneas y hoteles, enviando mensajes que parecen auténticos para solicitar pagos o verificaciones bancarias. Una táctica común es el fraude relacionado con alojamientos, donde se usan datos precisos de una estadía, como fechas de llegada y nombres de huéspedes, para engañar a las víctimas.

Recientemente, se ha observado un aumento en los ataques de phishing que emplean información real de reservas hoteleras. Los mensajes fraudulentos se hacen pasar por personal del hotel, solicitando a los huéspedes que ingresen a enlaces para confirmar datos de pago. La obtención de esta información podría deberse a filtraciones de datos o accesos no autorizados a sistemas de reservas. Las autoridades aconsejan no responder a estos mensajes y verificar siempre la autenticidad de las comunicaciones utilizando canales oficiales. Adicionalmente, se emiten advertencias sobre el uso de códigos QR falsos y redes Wi-Fi públicas, instando a los viajeros a ser cautelosos al realizar transacciones en línea.