Incremento significativo en la demanda de atención por crisis de salud mental en niños y jóvenes ha generado preocupación entre profesionales de la salud. Entre 2019 y 2025, la cantidad de menores de seis a 17 años que acuden a servicios de urgencias en estado de angustia ha aumentado un 36%. Este fenómeno está vinculado a causas como autolesiones, trastornos alimenticios y crisis emocionales. Sin embargo, la falta de apoyo comunitario adecuado obliga a muchos a buscar ayuda en las urgencias, que no siempre son el entorno más idóneo para su atención.

Las estadísticas de 2025 muestran 75,491 visitas a urgencias por motivos de salud mental en este grupo etario, comparado con las 55,525 visitas registradas en 2019. El aumento es especialmente notable en niños de seis a nueve años, superando el crecimiento general del 8% en las visitas a urgencias durante el mismo periodo. Esta situación ejerce una presión considerable sobre el sistema de salud, reflejada en tiempos de espera superiores a 12 horas para más de 6,200 de estas visitas, lo que resalta la necesidad de reformas urgentes en los servicios de salud mental.

El incremento en las visitas a urgencias por crisis de salud mental subraya la urgente necesidad de revisar y mejorar las estrategias de apoyo comunitario. Se requiere un compromiso firme por parte de las autoridades para implementar soluciones efectivas que aborden esta problemática creciente, garantizando que los menores reciban la atención y el apoyo necesarios fuera del ámbito hospitalario.