Serge Pizzorno, líder de la banda británica Kasabian, ha adoptado un enfoque disciplinado en su proceso creativo, lo que ha contribuido a revitalizar el éxito del grupo. En su estudio de grabación, donde los teléfonos y bocadillos están prohibidos, Serge dedica largas horas sin interrupciones, acompañado por el telón de fondo de una película de David Lynch. Esta rutina contrasta notablemente con la vida bohemia de los primeros días de la banda, cuando buscaba inspiración en el caos y la falta de sueño.
Pizzorno describe su nuevo enfoque como un cambio hacia una vida más estructurada, lo que ha influido positivamente en la producción de los últimos tres álbumes de Kasabian. Esta transformación no solo ha permitido a la banda seguir innovando, sino también mantener una conexión auténtica con su música. El noveno álbum, titulado 'Act III', es testimonio de esta evolución, creado en el entorno tranquilo y controlado de su estudio en Leicestershire.
La dedicación de Pizzorno a su arte se refleja no solo en la música, sino también en el ambiente que ha cultivado a su alrededor. Desde la escultura gigante de un gorila que custodia su estudio hasta las obras de arte que adornan su hogar, todo elemento contribuye a un entorno que fomenta la creatividad y el crecimiento artístico. Este enfoque renovado y audaz ha permitido a Kasabian no solo alcanzar sino superar sus propios estándares, marcando un nuevo capítulo en su trayectoria musical.



