Proponen sanciones por contaminación transfronteriza
Grupos presionan por medidas en el T-MEC ante la crisis del río Tijuana
Frente a la alarmante contaminación del río Tijuana, un conjunto de 17 organizaciones de la sociedad civil ha solicitado la implementación de sanciones económicas en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Estas organizaciones, conformadas principalmente por ambientalistas y defensores comunitarios, han expresado su frustración ante la falta…

Frente a la alarmante contaminación del río Tijuana, un conjunto de 17 organizaciones de la sociedad civil ha solicitado la implementación de sanciones económicas en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Estas organizaciones, conformadas principalmente por ambientalistas y defensores comunitarios, han expresado su frustración ante la falta de acción política y promesas incumplidas respecto a esta crisis que afecta tanto al medio ambiente como a la salud pública y la economía de la región fronteriza.
En una carta dirigida a Jamieson Greer, representante comercial estadounidense, se ha demandado una intervención urgente para detener las descargas de aguas negras que atraviesan la frontera, subrayando la deficiencia de infraestructura en la zona. Serge Dedina, director de WildCoast, propuso modificar el Capítulo 24 del T-MEC para establecer un fondo permanente para el tratamiento de aguas residuales, sugiriendo multas por cada galón de agua cruda descargada, con el fin de financiar plantas de tratamiento.
La situación es crítica, con al menos 25 millones de galones de aguas residuales cruzando la frontera diariamente. El cierre de playas en más de 20 kilómetros de costa debido a la contaminación es un recordatorio constante del impacto ambiental y de salud pública. La falta de respuesta adecuada del gobierno mexicano ha sido objeto de críticas, especialmente cuando se priorizan otros proyectos de infraestructura. La continuidad del T-MEC podría verse amenazada si no se abordan estos problemas, con expertos sugiriendo que las próximas rondas de diálogo en 2026 son una oportunidad crucial para implementar medidas ambientales más estrictas. La presión internacional y el respaldo de figuras políticas en California subrayan la urgencia de solucionar esta crisis.


