Nueva autoridad centraliza esfuerzos contra el blanqueo de capitales
Reestructura competencias para enfrentar desafíos financieros globales
El reciente acuerdo del Consejo de Ministros establece la creación de una autoridad administrativa independiente dedicada a la lucha contra el blanqueo de capitales, conocida como Autoridad Nacional de Integridad Financiera (Anifi). Este movimiento forma parte de un anteproyecto de ley que busca fortalecer las medidas preventivas contra el blanqueo…
El reciente acuerdo del Consejo de Ministros establece la creación de una autoridad administrativa independiente dedicada a la lucha contra el blanqueo de capitales, conocida como Autoridad Nacional de Integridad Financiera (Anifi). Este movimiento forma parte de un anteproyecto de ley que busca fortalecer las medidas preventivas contra el blanqueo de capitales, la financiación del terrorismo y la proliferación de armas de destrucción masiva.
Este nuevo marco normativo responde a la necesidad de adaptar las regulaciones a un entorno financiero en rápida evolución, caracterizado por avances tecnológicos y el uso creciente de criptoactivos, que han sido explotados por redes criminales sofisticadas. La iniciativa también pretende alinearse con el paquete europeo de medidas contra el blanqueo y los estándares internacionales del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI).
Anifi reunirá las funciones previamente dispersas entre el Servicio Ejecutivo de la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales (Sepblac) y otras entidades. Además de concentrar las competencias de inteligencia financiera y supervisión, Anifi actuará como único interlocutor ante la Autoridad Europea de Lucha contra el Blanqueo (AMLA). Su financiamiento será autónomo y sostenible, basado en tasas de entidades financieras y operadores de juego, y en sanciones que se reinvertirán en la prevención y persecución del blanqueo de capitales. La estructura de Anifi aprovechará la infraestructura del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), facilitando su rápida implementación y transfiriendo algunas funciones al Banco de España y a la CNMV para mejorar la resolución bancaria y la regulación de servicios de inversión.


