Creciente competencia tecnológica entre potencias globales
La inteligencia artificial y el sector automotriz como focos del debate entre Estados Unidos y China
Empresas de Estados Unidos y China están protagonizando una intensa competencia en el sector de la inteligencia artificial (IA), un ámbito que está remodelando rápidamente el panorama global. Startups chinas están desarrollando modelos de IA innovadores, mientras que sus contrapartes estadounidenses los incorporan, aumentando la complejidad de las relaciones entre…

Empresas de Estados Unidos y China están protagonizando una intensa competencia en el sector de la inteligencia artificial (IA), un ámbito que está remodelando rápidamente el panorama global. Startups chinas están desarrollando modelos de IA innovadores, mientras que sus contrapartes estadounidenses los incorporan, aumentando la complejidad de las relaciones entre ambas naciones. La demanda por capacidades de IA en China sigue creciendo, a pesar de las restricciones de Estados Unidos sobre semiconductores avanzados. Un consultor de IA mencionó que en Z.ai, una de las startups líderes, hay una lista de espera de tres meses para su herramienta de codificación GLM 5.2, lanzada recientemente. Moonshot también enfrentó limitaciones, suspendiendo nuevas suscripciones tras el lanzamiento de su modelo Kimi K3 debido a restricciones de cómputo.
China está invirtiendo fuertemente en infraestructura para mejorar sus capacidades tecnológicas. Z.ai está expandiendo un centro de datos de gran escala, lo que promete facilitar el desarrollo en este campo. Sin embargo, la percepción de que China está superando a Estados Unidos en la carrera por la IA se ha afianzado, según encuestas recientes. Además, un estudio indica que la mitad de los estadounidenses no está de acuerdo con las políticas actuales sobre IA, independientemente de su afiliación política.
En el sector automotriz, Geely ha anunciado una alianza con Ford para fabricar vehículos eléctricos en España, incluyendo un nuevo crossover eléctrico para Ford y varios modelos de Geely, con producción proyectada para 2028. En China, el sector automotriz enfrenta desafíos, pronosticándose que las ventas podrían alcanzar su nivel más bajo desde 2021, mientras que el crecimiento de los beneficios industriales muestra signos de desaceleración. La colaboración y competencia en estos sectores destacan la complejidad de las relaciones económicas entre las potencias globales.


