Investigación sobre lechuga mexicana descarta contaminación
Cofepris confirma la ausencia de Cyclospora en productos de Guanajuato
Decisión de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) descarta la presencia de Cyclospora cayetanensis en la lechuga producida en Guanajuato, tras una investigación que refleja las complejidades y consecuencias de las alertas sanitarias internacionales. La alerta inicial, emitida por la Administración de Alimentos y Medicamentos de…

Decisión de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) descarta la presencia de Cyclospora cayetanensis en la lechuga producida en Guanajuato, tras una investigación que refleja las complejidades y consecuencias de las alertas sanitarias internacionales. La alerta inicial, emitida por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos, señalaba la lechuga mexicana como posible origen de un brote en cinco estados. Sin embargo, la Secretaría de Salud de México informó que todas las muestras analizadas resultaron negativas tanto para el parásito como para coliformes fecales.
Inspecciones llevadas a cabo por Cofepris, en colaboración con especialistas de la Dirección General de Epidemiología y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), confirmaron estos resultados. Se analizaron diez muestras de lechuga, así como cuatro de agua de riego, cumpliendo todos con la normativa microbiológica y fisicoquímica mexicana. Taylor Farms, la empresa productora, presentó documentación sobre sus sistemas de inocuidad alimentaria, alineados con estándares internacionales, mientras que Senasica verificó las condiciones sanitarias sin detectar indicios de brotes en los productores agrícolas.
La investigación surgió tras la vinculación preliminar de un brote de Cyclospora con productos de restaurantes en varios estados de EE.UU. Revisiones posteriores de la FDA indicaron que uno de los análisis iniciales era un falso positivo, y hasta ahora no se ha confirmado la presencia del parásito en los productos. Cabe mencionar que la resolución de brotes alimentarios va más allá de las pruebas de laboratorio, involucrando métodos epidemiológicos como entrevistas y análisis de cadenas de suministro para determinar la fuente de la contaminación.


