Homenaje en el Coliseo Dibós a un destacado entrenador de vóley
La comunidad del vóley peruano recuerda con emoción a Juan Carlos Gala
Coliseo Eduardo Dibós vibró con un sentido homenaje a Juan Carlos Gala, entrenador cubano que dejó una huella profunda en el vóley peruano. Durante el duelo entre Perú y Brasil en la Copa Sudamericana de Vóley 2026, la selección nacional masculina rindió tributo a su exentrenador, conmoviendo a los presentes.…

Coliseo Eduardo Dibós vibró con un sentido homenaje a Juan Carlos Gala, entrenador cubano que dejó una huella profunda en el vóley peruano. Durante el duelo entre Perú y Brasil en la Copa Sudamericana de Vóley 2026, la selección nacional masculina rindió tributo a su exentrenador, conmoviendo a los presentes. Aunque el torneo se centra en la rama femenina, los jugadores masculinos se unieron a este emotivo acto, mostrando el respeto y cariño hacia Gala, figura clave en el desarrollo del equipo. Su fallecimiento, confirmado un día antes del encuentro, impactó a la comunidad del vóley en Perú, generando tristeza entre jugadores, entrenadores y aficionados.
Antes del enfrentamiento de la selección femenina, los jugadores masculinos guardaron un minuto de silencio en memoria de Gala, reconociendo su valiosa contribución al crecimiento del vóley nacional. La Federación Peruana de Voleibol emitió un comunicado despidiendo al entrenador y resaltando su legado en resultados y liderazgo. La emotividad del momento fue palpable, con varios jugadores visiblemente afectados por la pérdida, reflejando la cercanía que Gala construyó con sus dirigidos y el impacto en sus trayectorias deportivas.
Gala fue fundamental en el crecimiento del vóley masculino peruano, logrando posiciones destacadas en torneos internacionales y promoviendo la renovación de la disciplina. Un momento destacado del homenaje fue cuando Eduardo Romay, presente en la transmisión del evento, se unió a sus compañeros en el campo, simbolizando el fuerte vínculo con la selección y el legado emocional de Gala. El homenaje en el Coliseo Dibós fue un claro reflejo de la unidad del vóley peruano en un momento de dolor, resaltando la importancia del legado de Gala en el deporte nacional. Su partida deja un vacío difícil de llenar, pero su influencia perdurará en la memoria de quienes trabajaron a su lado.


