Impacto del acuerdo automotriz regional
Argentina y Brasil buscan extender su colaboración más allá de 2029
La industria automotriz en América Latina ha experimentado un fortalecimiento significativo gracias al acuerdo de libre comercio entre Argentina y Brasil, conocido como el Acuerdo de Complementación Económica (ACE 14). Este pacto, que data de 1990, ha permitido la circulación de vehículos entre ambos países sin aranceles, impulsando el crecimiento…

La industria automotriz en América Latina ha experimentado un fortalecimiento significativo gracias al acuerdo de libre comercio entre Argentina y Brasil, conocido como el Acuerdo de Complementación Económica (ACE 14). Este pacto, que data de 1990, ha permitido la circulación de vehículos entre ambos países sin aranceles, impulsando el crecimiento del sector en la región. Actualmente, el acuerdo está vigente hasta junio de 2029, pero ambos países han manifestado un interés claro en extenderlo debido a los beneficios económicos y estratégicos que ofrece. Argentina ha hecho hincapié en la necesidad de mantener el libre comercio más allá de 2029, destacando la importancia de la planificación a largo plazo para las inversiones en el sector automotriz. Por otro lado, Brasil busca continuar con un arancel del 0% sin restricciones de cantidad, lo cual podría facilitar aún más el flujo de comercio entre ambas naciones. No obstante, se anticipa que las negociaciones futuras buscarán un equilibrio entre las necesidades de ambas industrias, similar a los acuerdos alcanzados en ocasiones anteriores. El ACE 14 no solo regula el comercio de vehículos, sino también de autopartes, mediante un sistema conocido como Flex. Este mecanismo establece un coeficiente que regula las exportaciones e importaciones entre los países, buscando equilibrar la balanza comercial. Para el periodo 2025-2027, el coeficiente permitirá que por cada dólar exportado por Argentina, Brasil pueda exportar hasta dos dólares, incrementándose a 2.5 y 3 dólares en los años siguientes. Además, el acuerdo protege a la industria local con un arancel común del 35% para vehículos de otras regiones, aunque existen excepciones, como el cupo de vehículos híbridos y eléctricos. La continuidad de este acuerdo es crucial no solo para Argentina y Brasil, sino también para el resto de América Latina, pues la estabilidad de la industria automotriz regional depende en gran medida de la fortaleza de estas alianzas. Los tomadores de decisiones en México y otros países de la región deberán seguir de cerca la evolución de estas negociaciones, ya que cualquier modificación en el ACE 14 podría tener repercusiones significativas para el sector en los próximos años.


