Conservación subacuática en el Mediterráneo
La limpieza anual del Cristo del Abismo en Italia como símbolo de memoria y preservación
Buzos y expertos en restauración se sumergen anualmente en las aguas del mar de Liguria, frente a la abadía de San Fruttuoso, para llevar a cabo una operación de limpieza del Cristo del Abismo. Este monumento submarino, instalado en 1954, representa un homenaje a las vidas perdidas en el mar…

Buzos y expertos en restauración se sumergen anualmente en las aguas del mar de Liguria, frente a la abadía de San Fruttuoso, para llevar a cabo una operación de limpieza del Cristo del Abismo. Este monumento submarino, instalado en 1954, representa un homenaje a las vidas perdidas en el mar y se ha convertido en un icono de la región para buceadores y visitantes. La intervención, coordinada por la Superintendencia de Arqueología, Bellas Artes y Paisaje de Liguria, utiliza técnicas no invasivas para asegurar la preservación de la escultura de bronce, creada por el escultor Guido Galletti.
El proceso de limpieza, que involucra el uso de agua a presión para eliminar algas y sedimentos, es crucial para mantener la integridad del monumento y resguardar sus detalles originales. Este enfoque cuidadoso no solo protege la obra para las generaciones futuras, sino que también refuerza su vínculo con la comunidad marítima italiana. La estatua, que se encuentra a más de 15 metros de profundidad, fue fundida a partir de metales reciclados de medallas y fragmentos de barcos, lo que acentúa su carácter conmemorativo y su conexión con la historia marítima.
La figura del Cristo del Abismo, con los brazos abiertos en un gesto de protección, simboliza el deseo de paz y consuelo para los navegantes del Mediterráneo. Más allá de su valor artístico y patrimonial, el monumento subacuático destaca como un referente cultural que une la memoria colectiva con el entorno marino, manteniéndose como un punto de peregrinación para aquellos que exploran las profundidades de la bahía de San Fruttuoso.


