Riesgo de cáncer de piel en zonas andinas
Altitud y ubicación geográfica incrementan la exposición solar
Habitantes de Bogotá y otras ciudades ubicadas en la cordillera andina enfrentan un riesgo elevado de cáncer de piel debido a la intensa exposición a la radiación ultravioleta. Investigaciones respaldadas por datos del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales de Colombia indican que estas regiones presentan un índice UV…

Habitantes de Bogotá y otras ciudades ubicadas en la cordillera andina enfrentan un riesgo elevado de cáncer de piel debido a la intensa exposición a la radiación ultravioleta. Investigaciones respaldadas por datos del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales de Colombia indican que estas regiones presentan un índice UV más alto que las zonas costeras del país. La dermatóloga Lina González Cardona destaca que las ciudades como Bogotá, con altitudes superiores a 2,600 metros sobre el nivel del mar, experimentan una radiación solar más intensa. Esto se debe a que, a mayor altitud, hay menos atmósfera filtrando los rayos ultravioleta, lo que incrementa la radiación en un 10-12% por cada 1,000 metros de altitud. Además, la ubicación de Colombia sobre el ecuador complica la situación, ya que el sol incide de manera directa durante todo el año. Este fenómeno afecta a las regiones andinas, donde la radiación es constante e intensa, independientemente del clima o la cercanía al mar. González Cardona advierte que esta exposición solar acumulativa puede tener consecuencias graves si no se toman medidas de protección adecuadas. Recomienda a los residentes de estas zonas extremar precauciones mediante el uso diario de bloqueador solar de amplio espectro, prendas protectoras, sombreros de ala ancha y gafas con filtro UV. También es crucial evitar la exposición al sol durante las horas de mayor radiación, generalmente entre las 10:00 a.m. y las 4:00 p.m. La especialista enfatiza que el cáncer de piel no solo afecta a quienes frecuentan balnearios, sino que la vida diaria en las ciudades andinas implica riesgos que frecuentemente se pasan por alto. La protección solar es esencial para prevenir el desarrollo de este tipo de cáncer, especialmente en regiones donde la altitud y la geografía agravan la exposición a la radiación solar.


