Incremento del euro frente al boliviano refleja estabilidad cambiaria
La moneda europea muestra un aumento sostenido en Bolivia, mientras se anticipan cambios económicos significativos
El euro experimentó un aumento del 0.82% al cerrar en 12.27 bolivianos el 20 de julio, consolidando una tendencia alcista que ha sido notable en la última semana con un avance del 7.29%. En comparación interanual, la moneda europea ha registrado un aumento del 56.55%, destacando la volatilidad actual del…

El euro experimentó un aumento del 0.82% al cerrar en 12.27 bolivianos el 20 de julio, consolidando una tendencia alcista que ha sido notable en la última semana con un avance del 7.29%. En comparación interanual, la moneda europea ha registrado un aumento del 56.55%, destacando la volatilidad actual del tipo de cambio en 18.51%, bastante inferior al promedio del 40.6%, lo que indica un periodo de mayor estabilidad en el mercado cambiario. Este comportamiento del euro se enmarca en un contexto económico boliviano que anticipa reformas cambiarias significativas. Las expectativas derivadas de un financiamiento externo de $4,500 millones por parte del BID para el periodo 2026-2028 y el proceso de unificación cambiaria previsto para el primer semestre, que incluye la liberación gradual de dólares y la publicación diaria de valores referenciales, son factores que podrían influir en la dinámica del mercado en los próximos años. El Banco Central de Bolivia (BCB) mantiene valores referenciales cercanos a Bs 9.21 para la compra y Bs 9.40 para la venta, mientras que el tipo de cambio oficial de Bs 6.96 ha perdido relevancia en las operaciones comerciales. El entorno económico boliviano enfrenta desafíos significativos. A pesar de la estabilidad temporal del dólar a inicios de año, el Gobierno tiene como objetivo reducir el déficit fiscal al 7% y controlar una inflación que podría alcanzar el 17%. Sin embargo, el FMI advierte sobre una inflación que podría superar el 15% si no se controla la emisión monetaria. Además, el Banco Mundial y la CEPAL ofrecen proyecciones divergentes sobre el crecimiento económico, con una contracción del -1.1% y un crecimiento marginal del 0.5% para 2026, respectivamente. Estas cifras indican un posible camino complicado hacia una transición estructural en medio de una contracción económica.


