Rechazo al traslado de orcas por motivos éticos
Ecologistas critican el cambio de ubicación de cetáceos de Francia a Tenerife
Colectivos ecologistas en Tenerife han expresado su firme oposición al plan de trasladar a las orcas Wikie y Keijo desde el parque Marineland en Francia hacia el Loro Parque en Tenerife. Argumentan que esta acción no constituye un rescate genuino, sino más bien un cambio de escenario que no soluciona…
Colectivos ecologistas en Tenerife han expresado su firme oposición al plan de trasladar a las orcas Wikie y Keijo desde el parque Marineland en Francia hacia el Loro Parque en Tenerife. Argumentan que esta acción no constituye un rescate genuino, sino más bien un cambio de escenario que no soluciona el problema subyacente del cautiverio. La legislación francesa, que prohíbe los espectáculos con cetáceos y prioriza su bienestar, parece ser contradicha por esta propuesta. Los ecologistas sostienen que el cierre de Marineland no debería ser abordado mediante el traslado de los animales a otro zoológico donde seguirán en cautiverio. Las orcas, conocidas por su inteligencia y complejas estructuras sociales, sufren efectos negativos al estar en cautiverio. Existe evidencia científica que respalda esta afirmación, y se argumenta que Francia no debería exportar el problema del cautiverio a otro país. Wikie y Keijo, dicen los ecologistas, no deberían pasar el resto de sus vidas en una piscina siendo exhibidos. En su lugar, instan a que se mantenga a las orcas en condiciones adecuadas en Francia hasta que puedan ser trasladadas a un santuario marino. Enfatizan que las decisiones deben centrarse en el bienestar animal y no en la continuidad de modelos de negocio basados en su exhibición. Además, critican que el cierre de Marineland era previsible y que las autoridades francesas tuvieron tiempo para planificar alternativas. La urgencia del traslado parece estar motivada por intereses económicos más que por las necesidades de Wikie y Keijo. Como alternativa, proponen la creación de santuarios marinos, mencionando el proyecto Whale Sanctuary Project en Nueva Escocia, Canadá, como una opción viable. En resumen, los colectivos ecologistas afirman que el traslado de las orcas no resuelve el problema ético del cautiverio, sino que lo perpetúa al trasladarlas de un parque cerrado por razones éticas a otro que opera bajo un modelo similar.


