Descubrimientos del Faro de Alejandría en el Mediterráneo
Arqueólogos recuperan bloques monumentales de una maravilla antigua
Un equipo internacional de arqueólogos ha logrado extraer del fondo del Mediterráneo bloques monumentales que formaban parte del legendario Faro de Alejandría, una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo. Estos bloques, ocultos durante siglos en el puerto oriental de Alejandría, Egipto, representan un hallazgo de gran relevancia para la…

Un equipo internacional de arqueólogos ha logrado extraer del fondo del Mediterráneo bloques monumentales que formaban parte del legendario Faro de Alejandría, una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo. Estos bloques, ocultos durante siglos en el puerto oriental de Alejandría, Egipto, representan un hallazgo de gran relevancia para la arqueología. El Faro, desaparecido hace más de 1,600 años tras una serie de terremotos, vuelve a la luz a través de 22 bloques monumentales que se cree pertenecían a su entrada principal, reflejando una combinación de influencias arquitectónicas egipcias y griegas.
El proyecto internacional PHAROS, en colaboración con diversas instituciones, lidera esta iniciativa que no solo busca recuperar estas piezas, sino también reconstruir digitalmente el Faro mediante tecnología de vanguardia. Cada bloque será escaneado utilizando técnicas de fotogrametría de alta precisión, permitiendo la creación de un modelo tridimensional que recree la apariencia del faro hace más de dos mil años. Esta tarea reúne a arqueólogos, arquitectos, historiadores y especialistas en patrimonio para unir virtualmente las piezas y ofrecer una visión renovada de cómo era esta monumental estructura.
Construido en el siglo III a.C. bajo el gobierno de Ptolomeo I Sóter y obra del arquitecto Sóstrato de Cnido, el Faro de Alejandría se erigió como una de las edificaciones más altas de su época. Su colapso, provocado por terremotos en la Edad Media, no impidió que sus piedras fueran reutilizadas en la construcción de la Fortaleza de Qaitbay, que hoy se levanta en el mismo lugar. Este rescate arqueológico no solo aporta al conocimiento histórico, sino que también permite una reconstrucción digital sin precedentes, abriendo nuevas puertas para entender el diseño y la historia de una de las obras más fascinantes de la Antigüedad.


