Desmantelamiento de red de estafa migratoria con IA
Operativo internacional expone sofisticado fraude transnacional
Autoridades colombianas y estadounidenses han desmantelado una compleja red de estafa migratoria en Ibagué, revelando el uso de inteligencia artificial para engañar a ciudadanos de siete países. Esta organización criminal ofrecía fraudulentos trámites migratorios hacia Estados Unidos mediante el uso de perfiles falsos en redes sociales y videollamadas donde alteraban…

Autoridades colombianas y estadounidenses han desmantelado una compleja red de estafa migratoria en Ibagué, revelando el uso de inteligencia artificial para engañar a ciudadanos de siete países. Esta organización criminal ofrecía fraudulentos trámites migratorios hacia Estados Unidos mediante el uso de perfiles falsos en redes sociales y videollamadas donde alteraban rostros y voces con tecnología de IA. La operación conjunta llevó a la captura de cinco individuos y el allanamiento de tres inmuebles que operaban como centros clandestinos. Las víctimas, procedentes de países como Costa Rica, Ecuador, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, México y Perú, eran persuadidas por la promesa de visas y permisos de residencia a cambio de dinero. Los delincuentes utilizaban herramientas tecnológicas avanzadas para simular ser funcionarios consulares estadounidenses, empleando técnicas como DeepFace para modificar sus rasgos faciales y acentos durante las llamadas. Esta sofisticación tecnológica se complementaba con la automatización de mensajes, guiones personalizados y chatbots para interactuar con las víctimas. La operación fue liderada por la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijín), en colaboración con la Fiscalía General de la Nación, la Fuerza Aeroespacial Colombiana y la agencia de Investigaciones de Seguridad Nacional de Estados Unidos. Durante los allanamientos, se incautaron 105 elementos probatorios, incluyendo una significativa cantidad de dinero falso, dispositivos electrónicos y documentación fraudulenta. Este caso subraya el creciente uso de la inteligencia artificial en actividades delictivas y plantea desafíos significativos para las autoridades encargadas de proteger a los ciudadanos de fraudes transnacionales.


