Digitalización en el proceso de llegada de viajeros
Australia avanza hacia la eliminación de tarjetas de papel en sus fronteras
Australia ha decidido modernizar su proceso de llegada para viajeros internacionales eliminando las tarjetas de llegada en papel. Este cambio se implementará en todos los aeropuertos y puertos internacionales, tras un exitoso ensayo con vuelos de Qantas hacia Brisbane, Sídney y Melbourne. Las tarjetas, que requieren información personal y declaración…

Australia ha decidido modernizar su proceso de llegada para viajeros internacionales eliminando las tarjetas de llegada en papel. Este cambio se implementará en todos los aeropuertos y puertos internacionales, tras un exitoso ensayo con vuelos de Qantas hacia Brisbane, Sídney y Melbourne. Las tarjetas, que requieren información personal y declaración de productos, son vistas como una carga en vuelos largos. La iniciativa busca simplificar este proceso, mejorando la experiencia del viajero.
El gobierno invertirá $56.1 millones en cuatro años para actualizar los sistemas aeroportuarios e introducir una declaración digital de viaje. Este programa piloto se extenderá a otras ciudades como Perth y Adelaide, con la meta de estar completamente operativo para finales de 2026. La transición a un sistema digital será gradual, afectando a aerolíneas y puertos marítimos en 12 a 18 meses. Según Don Farrell, ministro de Comercio y Turismo, un proceso de llegada más ágil permitirá a los visitantes disfrutar más de su tiempo en Australia.
A nivel global, muchos aeropuertos ya utilizan sistemas digitales de entrada, como en Japón y Singapur. La nueva declaración digital comenzará con un formulario web y se integrará en aplicaciones de aerolíneas. Qantas ya permitió a viajeros completar formularios digitalmente antes de abordar, demostrando la viabilidad de este método. Se espera que esta modernización mejore la calidad de los datos para evaluaciones de riesgo y facilite respuestas rápidas ante eventos globales, como brotes de bioseguridad. Un informe de 2024 de la Cámara de Comercio e Industria de Australia calificó el sistema en papel como "anticuado", sugiriendo que la modernización podría aportar hasta $50 mil millones adicionales a la economía australiana anualmente.


