Refuerzo en controles fronterizos busca evitar caos en viajes
Francia y Reino Unido se preparan ante posibles interrupciones por nuevos sistemas
Francia y el Reino Unido han decidido incrementar el personal en los controles fronterizos en respuesta a las advertencias sobre posibles interrupciones en los viajes. Esta medida se toma ante la implementación de nuevos sistemas de huellas dactilares y reconocimiento facial, que podrían generar complicaciones en el flujo de pasajeros…

Francia y el Reino Unido han decidido incrementar el personal en los controles fronterizos en respuesta a las advertencias sobre posibles interrupciones en los viajes. Esta medida se toma ante la implementación de nuevos sistemas de huellas dactilares y reconocimiento facial, que podrían generar complicaciones en el flujo de pasajeros con el inicio de la temporada de vacaciones de verano.
Legisladores han manifestado preocupación por el potencial 'caos' y largos embotellamientos que podrían surgir si no se ajustan los sistemas de entrada-salida de la Unión Europea (EES). Aunque se han hecho peticiones para suspender el sistema, la UE se ha mantenido firme en su implementación. En respuesta, autoridades francesas han prometido desplegar más recursos en los puntos de control para mitigar las demoras.
El gobierno del Reino Unido ha destinado una inversión significativa para mejorar la capacidad de procesamiento de vehículos y reducir tiempos de espera en cruces fronterizos. La policía fronteriza francesa planea aumentar su presencia, especialmente en puntos críticos como Dover y Folkestone. No obstante, aún no se ha definido el número exacto de oficiales que se desplegarán.
Los quioscos biométricos, que deberían facilitar el registro de pasajeros, están presentando fallos, por lo que muchos registros se realizan manualmente, incrementando las demoras. Esto resulta especialmente problemático en el puerto de Dover, donde se espera un aumento del 50% en el tránsito vehicular durante el verano. La situación es crítica, ya que las autoridades buscan asegurar un tránsito seguro y eficiente, un aspecto crucial no solo para Europa, sino también para el turismo internacional que impacta economías en Latinoamérica, incluyendo México.


