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El fin de una era para la tecnología médica del siglo XX

La última sobreviviente del pulmón de acero y su historia de resiliencia

Martha Lillard, quien durante décadas vivió gracias a un pulmón de acero, falleció el 26 de junio en Oklahoma a los 78 años. Este dispositivo, un ventilador de cuerpo completo, se convirtió en un símbolo de la lucha contra la poliomielitis, una enfermedad que afectó a Lillard en su infancia

Redaccion 1000N·11/7/2026
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El fin de una era para la tecnología médica del siglo XX

Martha Lillard, quien durante décadas vivió gracias a un pulmón de acero, falleció el 26 de junio en Oklahoma a los 78 años. Este dispositivo, un ventilador de cuerpo completo, se convirtió en un símbolo de la lucha contra la poliomielitis, una enfermedad que afectó a Lillard en su infancia y que dejó a miles de personas con secuelas graves en el siglo pasado.

La poliomielitis fue erradicada en Estados Unidos en 1979 gracias a las campañas de vacunación masiva. Sin embargo, quienes contrajeron la enfermedad antes de la introducción de la vacuna en 1955, como Lillard, enfrentaron desafíos significativos. Desde que contrajo polio, Lillard sufrió una reducción drástica en su capacidad pulmonar, llegando a depender casi por completo del pulmón de acero tras dos contagios de COVID-19. Su fallecimiento, relacionado con los efectos del COVID prolongado, pone fin a una era en la que estos dispositivos eran esenciales para la supervivencia de los afectados por la polio.

A lo largo de su vida, Lillard desafió las expectativas médicas que pronosticaban un futuro incierto. Desde niña, se adaptó a una vida que incluía largas horas en el pulmón de acero, pero también logró encontrar el amor, escribir poesía y componer música. Su historia es un testimonio de resiliencia ante las adversidades y un recordatorio de los avances médicos que han transformado las expectativas de vida para muchas enfermedades. La vida de Lillard es un símbolo de esperanza y perseverancia que perdurará más allá de su tiempo.

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