Desaparición de una emblemática chocolatera mexicana
El legado de La Azteca y sus icónicas marcas
Fábrica de Chocolates La Azteca, fundada en 1919 en Orizaba, Veracruz, se convirtió en un icono de la industria chocolatera en México. Iniciada por los hermanos Francisco y Raymundo González Barragán junto con Salvador Valencia, la empresa rápidamente se estableció como un referente cultural en el país. En 1929, la…

Fábrica de Chocolates La Azteca, fundada en 1919 en Orizaba, Veracruz, se convirtió en un icono de la industria chocolatera en México. Iniciada por los hermanos Francisco y Raymundo González Barragán junto con Salvador Valencia, la empresa rápidamente se estableció como un referente cultural en el país. En 1929, la fábrica se trasladó a la Ciudad de México, desde donde se expandió para convertirse en una de las más prominentes del país.
El éxito de La Azteca se cimentó con el lanzamiento de productos emblemáticos como Chocolate Abuelita en 1939, que se consolidó en el mercado gracias a la imagen de la actriz Sara García, y Carlos V en 1944, una barra de chocolate que competía con los chocolates de mesa populares. Estos productos no solo fortalecieron la identidad de la empresa, sino que también ampliaron su portafolio, incluyendo marcas como Chocolates Presidente y Almon-Ris.
La expansión no pasó desapercibida, y en 1970, The Quaker Oats Company adquirió La Azteca, permitiendo su operación bajo un nuevo liderazgo. A pesar de la adquisición de Larín en 1988, la década de los 90 trajo cambios significativos que culminaron en la desaparición del nombre La Azteca en el panorama empresarial. Sin embargo, sus marcas icónicas siguen presentes en los hogares, manteniendo vivo el legado de esta histórica chocolatera mexicana.


