Mil Notas
Tendencias
·Cargando tendencias...·Cargando tendencias...
Economia

Desafíos económicos en Centroamérica por alza de petróleo

La región enfrenta presiones inflacionarias y déficits comerciales significativos

Nicaragua y Honduras enfrentan un grave deterioro comercial debido al aumento en los precios de los combustibles, impulsado por las recientes tensiones en Oriente Medio. Esta situación ha sido destacada por un informe que evalúa el impacto sobre la economía de la región, donde se observa un déficit energético comercial

Redaccion 1000N·10/7/2026
Compartir:LinkedInXWhatsAppFacebook
Desafíos económicos en Centroamérica por alza de petróleo

Nicaragua y Honduras enfrentan un grave deterioro comercial debido al aumento en los precios de los combustibles, impulsado por las recientes tensiones en Oriente Medio. Esta situación ha sido destacada por un informe que evalúa el impacto sobre la economía de la región, donde se observa un déficit energético comercial cercano al -4.3% del PIB, posicionando a Centroamérica, Haití y República Dominicana como los más vulnerables del continente.

A pesar de que la exposición directa de la región al golfo Pérsico es inferior al 1.4% de sus exportaciones, el aumento en los precios de la energía y los fertilizantes, así como el endurecimiento de las condiciones financieras a nivel global, están generando efectos significativos. Nicaragua presenta el mayor deterioro en su balanza comercial, con una caída de -1.69 puntos porcentuales del PIB, seguido de Honduras con -1.67 y El Salvador con -1.26. Otros países como Guatemala, Panamá y Costa Rica también reportan deterioros, aunque en menor medida.

En un escenario en el que el precio del petróleo Brent asciende a USD 115 por barril, se estima que el deterioro agregado del bloque centroamericano podría alcanzar -2.4 puntos porcentuales del PIB. Esto plantea un riesgo de inflación persistente, que podría afectar de manera desproporcionada a aquellas economías con menor margen fiscal y alta dependencia de las importaciones energéticas.

La presión inflacionaria es evidente, con proyecciones que sugieren que Honduras podría experimentar un incremento de hasta 1.4 puntos porcentuales en su inflación, mientras que Guatemala y Costa Rica podrían ver aumentos de 1.1 y 0.6 puntos, respectivamente. En el peor de los escenarios, estas cifras podrían dispararse aún más.

El aumento en los costos del petróleo también impacta en los precios de los fertilizantes y en los gastos de transporte, afectando directamente la producción agrícola y el acceso a alimentos básicos. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha indicado que los efectos sobre los precios de los alimentos se manifestarán entre seis y 12 meses después del choque inicial, lo que prolonga la incertidumbre más allá de 2026.

Para mitigar la inflación y prevenir disturbios sociales, algunos países de la región, como Honduras, han implementado subsidios parciales en los precios de combustibles y electricidad. Mientras tanto, Costa Rica y Panamá han activado esquemas de amortiguación más limitados, enfrentando restricciones fiscales que complican su capacidad de respuesta. Sin embargo, el gasto adicional en estos subsidios no se ve respaldado por un aumento en los ingresos, lo que podría agravar aún más el deterioro de las cuentas fiscales.

En este contexto, es crucial que los tomadores de decisiones en México y América Latina evalúen las implicaciones de estos cambios en el entorno económico regional y busquen estrategias que fortalezcan la resiliencia frente a la volatilidad de los precios de la energía y sus efectos colaterales en la economía.

Sigue leyendo