Hito en la recuperación de cohetes reutilizables
China desafía el dominio de SpaceX con innovador método de captura
China ha dado un paso significativo en su carrera espacial al convertirse en el segundo país en lograr la recuperación de un propulsor de cohete reutilizable. La Academia China de Tecnología de Vehículos de Lanzamiento (CALT) presentó imágenes del cohete Long March 10B descendiendo exitosamente y siendo atrapado por una…

China ha dado un paso significativo en su carrera espacial al convertirse en el segundo país en lograr la recuperación de un propulsor de cohete reutilizable. La Academia China de Tecnología de Vehículos de Lanzamiento (CALT) presentó imágenes del cohete Long March 10B descendiendo exitosamente y siendo atrapado por una red, marcando un avance sin precedentes en la tecnología espacial. Este logro no solo refuerza las capacidades espaciales de China, sino que también introduce un nuevo método de recuperación que podría influir en futuras estrategias espaciales globales.
El Long March 10B, desarrollado por CALT, representa un avance crucial en la tecnología de cohetes reutilizables. A diferencia de SpaceX, que emplea patas de aterrizaje retráctiles en su Falcon 9, China ha optado por un sistema de ganchos en una red para capturar el propulsor. Esta innovación técnica podría cambiar las dinámicas de la competencia en la exploración espacial, considerando que el propulsor fue recuperado en condiciones óptimas y está programado para ser reutilizado a finales de este año.
Este hito llega en un contexto en que China busca posicionarse como una potencia espacial para el año 2030. Sin embargo, a pesar de sus avances, el ritmo de lanzamientos del país aún es superado por el de Estados Unidos. En el último año, Estados Unidos realizó 193 lanzamientos orbitales, de los cuales 165 fueron por SpaceX, mientras que China llevó a cabo 92. Este contexto competitivo presenta a los tomadores de decisiones en México y América Latina la oportunidad de evaluar las implicaciones estratégicas de estos desarrollos, considerando cómo la innovación en la recuperación de cohetes podría influir en sus propios programas espaciales y colaboraciones internacionales.


