Transformación en la infraestructura bancaria mexicana
La reducción de cajeros y sucursales impacta en la atención al cliente
La red bancaria en México está experimentando una transformación significativa, impulsada por el creciente uso de aplicaciones móviles y la banca en línea. Sin embargo, la presencia física de sucursales y cajeros automáticos sigue siendo crucial para millones de usuarios, especialmente para aquellos que dependen del efectivo o residen en…

La red bancaria en México está experimentando una transformación significativa, impulsada por el creciente uso de aplicaciones móviles y la banca en línea. Sin embargo, la presencia física de sucursales y cajeros automáticos sigue siendo crucial para millones de usuarios, especialmente para aquellos que dependen del efectivo o residen en áreas donde los servicios digitales aún no han reemplazado completamente la atención presencial.
Recientes datos indican que la infraestructura de la banca múltiple ha disminuido en el último año. En abril de 2025, operaban 65,495 cajeros automáticos y 11,815 sucursales en el país. Para diciembre de ese mismo año, esta red se redujo a 65,416 cajeros y 11,468 sucursales. En abril de 2026, se contabilizaron 63,856 cajeros y 11,333 sucursales, lo que representa una disminución de 1,639 cajeros, equivalente a una caída del 2.5%, así como 482 sucursales menos, lo que se traduce en una reducción cercana al 4.1% en solo un año.
En cuanto a la distribución de cajeros automáticos, BBVA se mantiene como el banco líder en el país, con 13,421 cajeros en operación en abril de 2026, a pesar de haber reducido su infraestructura respecto a los 14,553 cajeros que tenía un año antes. Banorte ocupa el segundo lugar con 12,296 cajeros, seguido de Santander con 11,020, Banamex con 9,057, HSBC con 5,054 y Banco Azteca con 2,680. Esta información es relevante para los tomadores de decisiones en el sector financiero, ya que la disminución de la infraestructura bancaria podría influir en la estrategia de atención al cliente y en la oferta de servicios en un entorno donde la digitalización avanza rápidamente. La capacidad de adaptarse a estos cambios será crucial para mantener la competitividad en el mercado.


