Estrategias para desmantelar la extorsión en Honduras
Nuevas tácticas enfocadas en las finanzas de grupos criminales
La División Anti Extorsión y Asociaciones Terroristas (DAET) en Honduras ha lanzado una estrategia innovadora destinada a atacar las finanzas de las organizaciones dedicadas a la extorsión. El objetivo principal es rastrear los recursos económicos de estos grupos, con el propósito de identificar a los líderes que gestionan los fondos…

La División Anti Extorsión y Asociaciones Terroristas (DAET) en Honduras ha lanzado una estrategia innovadora destinada a atacar las finanzas de las organizaciones dedicadas a la extorsión. El objetivo principal es rastrear los recursos económicos de estos grupos, con el propósito de identificar a los líderes que gestionan los fondos provenientes de estas actividades ilícitas. Según el director de la DAET, Jorge Daniel Molina, la iniciativa pretende afectar sustancialmente la capacidad operativa de estas estructuras criminales, más allá de las capturas individuales.
La extorsión es un problema persistente en sectores críticos como el transporte urbano, donde empresas y conductores enfrentan amenazas constantes y pagos obligatorios. El enfoque de la DAET se centra en seguir la ruta del dinero, un método que considera esencial para desmantelar las redes de mando de los extorsionadores. Este seguimiento financiero no solo busca identificar a los cabecillas, sino también debilitar significativamente la infraestructura económica que sostiene sus operaciones delictivas.
Además de los grupos organizados, la DAET ha identificado casos de individuos que, bajo falsas identidades, intentan extorsionar a las víctimas. Estos delincuentes suelen cambiar frecuentemente de números telefónicos para evadir la detección. Para contrarrestar estas amenazas, la DAET hace un llamado a la ciudadanía para que denuncie cualquier intento de extorsión, lo cual es vital para iniciar investigaciones y brindar apoyo a las víctimas. La institución también ha reforzado sus procesos de certificación para asegurar la integridad de sus agentes, reconociendo la existencia de casos de corrupción dentro del cuerpo policial.


