Boda de ensueño con detalles personalizados en los Hamptons
Una celebración romántica y detallada refleja la visión de una diseñadora de interiores
Sarah Hill y Riley Taggart, tras reencontrarse en una fiesta de Acción de Gracias, decidieron sellar su amor con una boda en los Hamptons. Después de años separados por la universidad, el destino los unió nuevamente, y tres años después, compraron una casa en Ontario, Canadá. Mientras Sarah, diseñadora de…

Sarah Hill y Riley Taggart, tras reencontrarse en una fiesta de Acción de Gracias, decidieron sellar su amor con una boda en los Hamptons. Después de años separados por la universidad, el destino los unió nuevamente, y tres años después, compraron una casa en Ontario, Canadá. Mientras Sarah, diseñadora de interiores, remodelaba su nuevo hogar, Riley aguardaba el momento perfecto para proponerle matrimonio.
El compromiso se concretó en un club de golf, un lugar significativo para ambos, y la boda se planeó en el idílico Baker House 1650 en East Hampton. La elección del lugar no fue casualidad, ya que muchos de sus invitados venían de la Costa Este, lo que lo convertía en una ubicación conveniente para un evento de fin de semana. Sarah tenía una visión clara para su boda: un evento romántico y clásico, pero con un toque inesperado que reflejara su estilo personal y profesional.
La diseñadora se encargó de cada detalle visual, desde el papel tapiz floral personalizado hasta las lámparas de ratán pintadas a mano, creando un ambiente que evocaba un jardín secreto. Junto a la organizadora de bodas Nina Moore, Sarah y Riley lograron que su celebración fuera una experiencia inolvidable para sus invitados, integrando elementos únicos que hicieron de su boda un evento verdaderamente especial.


