Impacto de ajustar temperatura en congeladores para reducir emisiones
Cambio en estándares de almacenamiento congelado podría beneficiar al medio ambiente y la economía
Ajustar la temperatura de los congeladores de alimentos de -18 grados Celsius a -15 grados Celsius podría significar una reducción significativa en las emisiones anuales de dióxido de carbono. Esta propuesta, que está ganando tracción a nivel global, no comprometería la seguridad alimentaria, ya que las investigaciones recientes indican que…

Ajustar la temperatura de los congeladores de alimentos de -18 grados Celsius a -15 grados Celsius podría significar una reducción significativa en las emisiones anuales de dióxido de carbono. Esta propuesta, que está ganando tracción a nivel global, no comprometería la seguridad alimentaria, ya que las investigaciones recientes indican que la actividad microbiana se detiene por debajo de -12 grados Celsius. Este ajuste podría reducir hasta 18 millones de toneladas de emisiones de CO2 al año. Históricamente, la temperatura estándar de -18 grados Celsius se estableció hace un siglo cuando la comida congelada se introdujo al mercado. Sin embargo, el cambio a -15 grados Celsius podría no solo beneficiar al medio ambiente, sino también traer ventajas económicas. Se estima que cada grado de aumento en la temperatura de los congeladores podría generar un ahorro energético de entre 1.5% y 3.5%. Una coalición formada en 2023 está promoviendo estos cambios, basándose en un informe académico que respalda la seguridad alimentaria a temperaturas de almacenamiento más altas. Empresas como Wayne-Sanderson Farms, Maersk e IKEA ya se han sumado a este esfuerzo. Sin embargo, cambiar el estándar implica un proceso más complejo que simplemente ajustar los controles de temperatura debido a contratos y regulaciones existentes. Para generar confianza, se están llevando a cabo proyectos piloto, como las pruebas en el Reino Unido, que han demostrado que la calidad y seguridad de los alimentos no se ven afectadas por el cambio de temperatura. Las empresas interesadas deben revisar sus prácticas actuales y las de sus socios para identificar oportunidades de ahorro en emisiones y costos sin infringir regulaciones vigentes.