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Hesai Technology fortalece lazos con Nvidia pese a lista negra del Pentágono

La colaboración levanta preocupaciones sobre seguridad y autonomía en Estados Unidos

Hesai Technology, fabricante chino de lidar con sede en Shanghai, está en el centro de una controversia tras fortalecer su relación con Nvidia, a pesar de estar en la lista negra del Departamento de Defensa de Estados Unidos. Esta lista, que incluye a entidades consideradas como amenazas militares, no ha

Redaccion 1000N·7/7/2026
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Hesai Technology, fabricante chino de lidar con sede en Shanghai, está en el centro de una controversia tras fortalecer su relación con Nvidia, a pesar de estar en la lista negra del Departamento de Defensa de Estados Unidos. Esta lista, que incluye a entidades consideradas como amenazas militares, no ha impedido que Hesai expanda su presencia en el mercado estadounidense a través de la integración de sus sensores con la arquitectura de vehículos autónomos DRIVE Hyperion de Nvidia.

La plataforma DRIVE Hyperion de Nvidia, descrita como una arquitectura abierta, permite a los fabricantes de automóviles elegir el hardware más adecuado para sus necesidades, cumpliendo con las regulaciones vigentes. Esta colaboración, anunciada en el Consumer Electronics Show de enero, ha generado inquietudes entre expertos y legisladores sobre su potencial impacto en la seguridad nacional. Craig Singleton, de una fundación pro-democracia, advierte que los datos de mapeo podrían ser utilizados por adversarios extranjeros, dado que la legislación china permite a Beijing solicitar información a empresas como Hesai.

Por su parte, David Li, CEO de Hesai, defiende que sus sensores no retienen información debido a la falta de almacenamiento interno, y que los datos proporcionados pertenecen a sus socios. A pesar de las restricciones federales, las empresas estadounidenses pueden usar sus sensores en aplicaciones civiles. La situación subraya las complejas relaciones tecnológicas entre Estados Unidos y China, y plantea preguntas sobre la seguridad y la autonomía en tecnologías críticas, mientras figuras como RJ Scaringe de Rivian exploran la fabricación local de sensores como alternativa.