Ascenso de CFO a CEO: habilidades y desafíos
La transformación de directores financieros en líderes ejecutivos
El paso de directores financieros (CFO) hacia la posición de director ejecutivo (CEO) está ganando terreno en el mundo corporativo. Líderes como Sunil Mathur de Siemens y Carol Tomé de UPS han demostrado que la transición es posible, reflejando un cambio en la dinámica de liderazgo. Según datos recientes, el…
El paso de directores financieros (CFO) hacia la posición de director ejecutivo (CEO) está ganando terreno en el mundo corporativo. Líderes como Sunil Mathur de Siemens y Carol Tomé de UPS han demostrado que la transición es posible, reflejando un cambio en la dinámica de liderazgo. Según datos recientes, el 8.4% de los CEOs en las listas Fortune 500 y S&P 500 provienen del puesto de CFO, un aumento respecto al 5.8% de hace una década. Este fenómeno indica que, aunque la ambición es crucial, la clave está en desarrollar habilidades de liderazgo que vayan más allá de las finanzas.
Actualmente, el rol de CFO ha evolucionado significativamente. Entre 2016 y 2021, se triplicó el número de CFOs que asumieron responsabilidades digitales, y la gestión de relaciones con inversionistas también creció notablemente. Estas responsabilidades requieren una perspectiva más amplia, situando a los CFOs en el centro de la estrategia empresarial. David Wessels, profesor de finanzas, menciona que los CEOs buscan un socio que comprenda tanto los números como el entorno competitivo y las necesidades del cliente, lo que requiere una transformación en la forma de pensar de los CFOs.
Si bien las habilidades contables son esenciales, los desafíos actuales exigen algo más que pensamiento lineal. La capacidad de delegar y construir equipos de liderazgo sólidos se vuelve crucial, como señala Jason Winkler de Motorola Solutions. Además, la exposición a distintas áreas de la organización ayuda a los CFOs a ganar credibilidad como potenciales CEOs. Un estudio de Deloitte resalta que los CFOs que no delegan adecuadamente pueden no estar listos para el siguiente paso. Así, el camino al liderazgo ejecutivo implica una preparación estratégica que abarca más allá de las finanzas, enfrentando la complejidad del mercado con audacia y visión.