Canadá encarga submarinos a Alemania en un histórico acuerdo
Un paso estratégico en defensa y relaciones transatlánticas
Canadá ha firmado un acuerdo trascendental para la construcción de hasta 12 submarinos en Alemania, marcando un hito en la historia de sus contratos de defensa. El primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció el pacto con ThyssenKrupp Marine Systems (TKMS), destacando su relevancia en el fortalecimiento de las relaciones con…

Canadá ha firmado un acuerdo trascendental para la construcción de hasta 12 submarinos en Alemania, marcando un hito en la historia de sus contratos de defensa. El primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció el pacto con ThyssenKrupp Marine Systems (TKMS), destacando su relevancia en el fortalecimiento de las relaciones con Europa y en la defensa nacional. Este acuerdo fue presentado antes de la cumbre de la OTAN en Turquía, subrayando el compromiso continuo de Canadá con sus aliados. Aunque el valor exacto del contrato no se divulgó, se estima que podría alcanzar los 20 mil millones de euros.
ThyssenKrupp Marine Systems (TKMS) superó a la surcoreana Hanwha Ocean para convertirse en el proveedor preferido del modelo de submarino 212CD. Este modelo, utilizado por Alemania y Noruega, es conocido por su sigilo y versatilidad, características que fortalecerán la interoperabilidad con las fuerzas navales de la OTAN. El canciller alemán, Friedrich Merz, comentó que el acuerdo simboliza una fuerte asociación transatlántica y agradeció a Canadá por su confianza. Por su parte, el ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, destacó que esta colaboración transatlántica será un pilar en la estrategia de seguridad de la OTAN en el Atlántico Norte y el Ártico.
La meta de Canadá es desplegar los primeros submarinos para 2035, lo que se considera crucial para la Marina Real Canadiense en la defensa de su extensa costa. El ministro de Defensa canadiense, David McGuinty, enfatizó que esta decisión es vital para asegurar la soberanía y seguridad del país. La cooperación entre Canadá, Alemania y Noruega no solo impulsará la fabricación de submarinos, sino que también facilitará el intercambio de información estratégica en zonas clave, consolidando la mayor y más moderna flota de submarinos convencionales del mundo.