Impacto económico por caída en precio del ganado preocupa a productores
CNOG advierte sobre la falta de reflejo en precios al consumidor
Reciente disminución en el precio del ganado está afectando significativamente a pequeños y medianos productores en México, sin que este ajuste beneficie a los consumidores en el costo de la carne de res. La Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG) ha manifestado su preocupación ante esta situación, que plantea desafíos…

Reciente disminución en el precio del ganado está afectando significativamente a pequeños y medianos productores en México, sin que este ajuste beneficie a los consumidores en el costo de la carne de res. La Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG) ha manifestado su preocupación ante esta situación, que plantea desafíos importantes para el sector.
El cierre de fronteras de Estados Unidos, debido al Gusano Barrenador, ha dejado 1.7 millones de cabezas de ganado sin comercializar en México, generando una sobreoferta de 560 mil toneladas de carne. Se estima que solo 100 mil toneladas podrían exportarse en 2026, lo que complica aún más el panorama del mercado interno. Por otro lado, el ingreso irregular de ganado centroamericano y la importación de carne brasileña han exacerbado la presión sobre el mercado, sin ofrecer soluciones a la inflación que enfrenta el sector. Entre marzo y junio, se espera la importación de 28 mil toneladas de carne de Brasil, lo que equivale al 40% del cupo anual establecido. La CNOG subraya la necesidad de evaluar el impacto de estas importaciones en los precios internos y su beneficio real para los consumidores.
Homero García de la Llata, presidente de la CNOG, ha destacado que los productores mexicanos están asumiendo los costos del cierre comercial, la emergencia sanitaria y la mayor oferta de ganado, junto a las importaciones adicionales de carne. Ante esta realidad, la CNOG propone una serie de medidas para mitigar el impacto en el sector: retomar las negociaciones con el USDA para reabrir exportaciones, reforzar la vigilancia en la frontera sur, controlar las importaciones de carne de Brasil, simplificar procedimientos contra el Gusano Barrenador, mejorar la seguridad pública en regiones afectadas por la delincuencia y abrir nuevos mercados internacionales. Estas acciones son clave para estabilizar el sector ganadero y asegurar beneficios tanto para productores como para consumidores.