Mazda redobla su apuesta global con el renovado CX-5
El SUV se convierte en la pieza clave para la recuperación financiera de la automotriz japonesa
Mazda Motor Corporation centra su estrategia de recuperación financiera en el nuevo Mazda CX-5, un SUV que busca revitalizar sus ventas y fortalecer su presencia internacional tras un año especialmente desafiante. La automotriz japonesa enfrenta una caída del 72.3% en sus ganancias operativas durante el año fiscal 2026, influenciada por…

Mazda Motor Corporation centra su estrategia de recuperación financiera en el nuevo Mazda CX-5, un SUV que busca revitalizar sus ventas y fortalecer su presencia internacional tras un año especialmente desafiante. La automotriz japonesa enfrenta una caída del 72.3% en sus ganancias operativas durante el año fiscal 2026, influenciada por aranceles en Estados Unidos, mayores costos de materias primas y tensiones geopolíticas.
El renovado CX-5 es el eje del plan de Mazda para el año fiscal 2027, proyectando un crecimiento del 8.3% en ventas globales y un aumento del 190.8% en utilidad operativa. Este modelo ya ha iniciado ventas en Europa y Estados Unidos, y se espera que Japón y Australia se sumen progresivamente. La respuesta inicial del mercado ha sido positiva, con pedidos en Europa superando las 10 mil unidades, lo que supera las expectativas internas.
Desde su lanzamiento en 2012, el CX-5 ha vendido más de cinco millones de unidades, representando cerca de una cuarta parte de las ventas globales de Mazda. Este modelo no solo busca aumentar el volumen de ventas, sino también recuperar márgenes y estabilidad operativa, siendo crucial para mantener la presencia de la marca en mercados clave. Mazda espera que el desempeño del CX-5 contribuya a la proyección de 100 mil unidades adicionales para el año fiscal 2027, consolidándose como un pilar fundamental en la recuperación financiera de la compañía.