Producción de frijol en El Salvador resiste la sequía
Adaptaciones del cultivo aseguran estabilidad en el mercado
Producción de frijol en El Salvador continúa su curso habitual, a pesar de las adversas condiciones climáticas que afectan al país. Las altas temperaturas y la prolongada sequía no impactarán la cosecha, gracias a la resiliencia del cultivo. Mateo Rendón, coordinador de la Mesa Nacional Agropecuaria Rural e Indígena, ha…

Producción de frijol en El Salvador continúa su curso habitual, a pesar de las adversas condiciones climáticas que afectan al país. Las altas temperaturas y la prolongada sequía no impactarán la cosecha, gracias a la resiliencia del cultivo. Mateo Rendón, coordinador de la Mesa Nacional Agropecuaria Rural e Indígena, ha confirmado la existencia de más de 30,000 manzanas de frijol aseguradas, lo que garantiza el abastecimiento del mercado durante la actual temporada.
Rendón explica que el comportamiento del frijol ante el clima extremo se debe a sus características particulares. Esta planta tiene la capacidad de aprovechar el nitrógeno del aire, lo que le permite mantenerse nutrida incluso en condiciones de calor intenso durante el día. La frescura de las noches contribuye a este proceso, asegurando que los cultivos mantengan sus niveles de nutrición.
Una vez que el frijol alcanza su madurez, la planta cierra sus hojas, lo que le permite retener la humedad del suelo. Esta adaptación se vuelve crucial en un contexto donde los periodos de sequía prolongada afectan a otros cultivos de manera más severa.
La Mesa Nacional Agropecuaria ha estado monitoreando el avance de la siembra en diversas zonas productoras, confirmando que el cultivo de frijol no presenta daños significativos a pesar de la reducción de lluvias. La resistencia de esta planta a la sequía se debe, en parte, a su capacidad para aprovechar la humedad residual del suelo y el nitrógeno atmosférico, lo que la hace menos dependiente de las precipitaciones regulares.
La demanda interna de frijol se mantiene constante, lo que resalta la importancia de este cultivo en la alimentación de las familias salvadoreñas. El frijol no solo es un grano básico, sino que también es un pilar fundamental de la dieta cotidiana de millones de personas en el país. Su versatilidad permite su uso en diversas preparaciones típicas, como frijoles licuados, fritos o enteros, y acompaña a otros alimentos esenciales, como el arroz, el maíz y las tortillas.
Por otro lado, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales ha informado que el primer período de sequía meteorológica sigue provocando una disminución de lluvias y un aumento de temperaturas en distintas regiones. Desde el 23 de junio, se ha detectado que aproximadamente el 70 % de las estaciones de monitoreo han presentado condiciones de sequía, con mayor afectación en la zona oriental del país. Las altas temperaturas y la falta de precipitaciones han llevado a registros mínimos de lluvia, agravando el estrés hídrico en comunidades rurales y sectores productivos.
La producción de frijol se erige así como un cultivo resiliente frente a los desafíos del cambio climático, asegurando la alimentación de las familias salvadoreñas y contribuyendo a la estabilidad del mercado en el país.